Pan rústico francés con masa madre y corteza crujiente

El Pain de Campagne, o pan de campo francés, es una joya de la panadería tradicional que evoca los sabores rústicos de la campiña francesa. Este pan se caracteriza por su miga alveolada y húmeda, con una corteza gruesa y crujiente que se forma durante el largo proceso de fermentación. Originario de las regiones rurales de Francia, este pan era elaborado por los campesinos con ingredientes simples: harina, agua, sal y levadura natural.
La masa madre utilizada en este pan aporta una complejidad de sabores que va desde notas ligeramente ácidas hasta matices dulces y terrosos. La larga fermentación en frío desarrolla el gluten de manera natural, creando una estructura de miga que es a la vez elástica y tierna. Cada bocado ofrece una textura contrastante entre la corteza crujiente y la miga suave y húmeda.
La preparación del Pain de Campagne requiere paciencia y atención al detalle. El proceso de plegado de la masa es crucial para desarrollar la estructura sin eliminar las burbujas de aire que darán lugar a los característicos alveolos. La cocción a alta temperatura con vapor inicial es lo que crea esa corteza dorada y crujiente que tanto se aprecia.
Para presentar este pan de manera tradicional, se recomienda servirlo sobre una tabla de madera, cortado en rebanadas gruesas que permitan apreciar la belleza de su miga. Es perfecto para acompañar quesos curados, embutidos o simplemente con un buen aceite de oliva virgen extra. El aroma que desprende al cortarlo es inconfundible: notas de cereal tostado y un ligero toque ácido de la fermentación.
Este pan mejora con el paso de las horas, desarrollando aún más su sabor complejo. Aunque es delicioso recién horneado, alcanza su punto óptimo de sabor unas horas después de enfriarse completamente. La corteza mantiene su crujiente durante todo el día, mientras que la miga se vuelve aún más tierna y sabrosa.
Para una experiencia auténtica, sirve el Pain de Campagne a temperatura ambiente, nunca refrigerado. Si sobra pan, puedes tostarlo ligeramente al día siguiente o utilizarlo para preparar deliciosas tostadas con ajo y tomate, al estilo de las bruschettas italianas, aunque con el carácter único del pan francés.
Añade 100g de nueces picadas durante el último plegado de la masa para un pan con textura crujiente y sabor a frutos secos.
Incorpora 150g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa para un pan mediterráneo perfecto para acompañar quesos.
Guarda el pan en una bolsa de papel o panera a temperatura ambiente. No refrigeres, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para recalentar, humedece ligeramente la corteza y calienta en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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