Un clásico mediterráneo con carne tierna y aromas ahumados

La paletilla de cordero a la brasa es un plato emblemático de la cocina mediterránea que combina la tradición pastoril con técnicas culinarias ancestrales. Originaria de las regiones montañosas donde el pastoreo de ovejas es una actividad milenaria, esta preparación ha evolucionado desde las sencillas asadas al fuego de leña hasta refinadas versiones gourmet que respetan la esencia del producto.
La carne de cordero, especialmente la paletilla, posee una textura única que se vuelve increíblemente tierna y jugosa cuando se cocina lentamente sobre brasas. El calor indirecto permite que la grasa intramuscular se funda lentamente, impregnando cada fibra de sabor mientras se forma una costra exterior ligeramente crujiente y caramelizada. El resultado es una carne que se desprende fácilmente del hueso con un aroma ahumado característico.
La ensalada de hierbas frescas actúa como contrapunto perfecto a la riqueza de la carne. Mezclando menta, perejil, cilantro y hierbabuena con un aliño cítrico, se crea un acompañamiento refrescante que limpia el paladar y realza los sabores del cordero. La combinación de texturas crujientes de las hierbas con la suavidad de la carne crea una experiencia sensorial equilibrada.
Para la presentación, se recomienda servir la paletilla entera sobre una tabla de madera rústica, acompañada de la ensalada en un bol aparte. Decorar con ramitas de romero fresco y gajos de limón asado añade un toque visual atractivo. Este plato es ideal para compartir en mesas familiares donde cada comensal puede tomar su porción directamente del hueso.
El secreto del éxito reside en la calidad del cordero y en el control del fuego. Un cordero lechal o recental, de no más de 6 meses, ofrece la ternura óptima. Las brasas deben estar en su punto perfecto - ni demasiado intensas para no quemar la superficie, ni demasiado débiles para lograr la cocción interna adecuada. Paciencia y atención son las claves para obtener ese equilibrio entre costra dorada y interior rosado.
Este plato representa la esencia de la cocina de temporada y proximidad, donde ingredientes sencillos tratados con respeto dan lugar a una experiencia gastronómica memorable. Perfecto para celebraciones al aire libre o cenas especiales, transporta a quien lo prueba a las tradiciones culinarias más auténticas del Mediterráneo.
Cocina la paletilla en horno rodeada de patatas baby y cebollas perlitas. Las patatas absorberán los jugos del cordero.
Prepara una salsa fresca de menta, yogur griego, ajo y zumo de limón para acompañar el cordero.
Añade piñones tostados o almendras laminadas a la ensalada de hierbas para dar textura crujiente.
Guarda el cordero y la ensalada por separado en recipientes herméticos. El cordero se puede recalentar suavemente en horno a 160°C cubierto con papel de aluminio. La ensalada debe consumirse el mismo día.