Pan bañado en salsa de guajillo relleno de papas con chorizo

Los pambazos son uno de los antojitos callejeros más emblemáticos de la Ciudad de México, con raíces que se remontan al siglo XIX. Su nombre proviene del pan utilizado originalmente, el 'pan basso' o pan bajo, que los inmigrantes españoles adaptaron a los ingredientes locales. Esta delicia representa la fusión perfecta entre la tradición panadera europea y los sabores vibrantes de la cocina mexicana, creando un platillo único que ha conquistado paladares por generaciones.
La experiencia sensorial de un pambazo es verdaderamente memorable. El pan, previamente remojado en una salsa de chile guajillo intensa y aromática, adquiere un color rojo profundo y un sabor ligeramente picante con notas ahumadas. Al freírse, desarrolla una textura crujiente por fuera mientras mantiene su suavidad interior, creando un contraste perfecto con el relleno cremoso de papas y chorizo.
El relleno tradicional combina papas cocidas y desmenuzadas con chorizo mexicano, creando una mezcla sabrosa y sustanciosa. Las papas absorben los jugos y especias del chorizo, mientras que la cebolla y el ajo añaden profundidad de sabor. Este relleno se complementa con lechuga fresca, crema espesa y queso fresco desmoronado, que aportan frescura y balance a la riqueza del conjunto.
Para la presentación ideal, sirve los pambazos calientes recién salidos del aceite, colocados en un plato con una base de lechuga. Decora con abundante crema, queso fresco y unas rodajas de cebolla morada encurtida. Acompaña con salsa verde o roja al gusto y, si deseas autenticidad total, sírvelos en papel encerado como en los puestos callejeros. La clave está en el equilibrio: cada bocado debe ofrecer el crujiente del pan, la cremosidad del relleno y la frescura de las guarniciones.
Un consejo esencial es no remojar demasiado el pan en la salsa, ya que podría deshacerse durante el frito. Basta con sumergirlo brevemente por ambos lados hasta que absorba el color pero mantenga su estructura. También es importante escurrir bien el exceso de aceite sobre papel absorbente para lograr la textura perfecta: crujiente pero no grasoso.
Este platillo es perfecto para compartir en reuniones familiares o como plato principal en una comida mexicana auténtica. Su versatilidad permite adaptaciones: puedes hacer versiones vegetarianas con frijoles o hacerlos menos picantes ajustando la cantidad de chile. Los pambazos representan la esencia de la comida callejera mexicana: sabrosa, reconfortante y llena de carácter.
Sustituye el chorizo por una mezcla de frijoles refritos sazonados con comino y paprika ahumada para imitar el sabor del chorizo.
Usa pollo desmenuzado sazonado con chipotle en lugar de chorizo para una versión más ligera.
En lugar de freír, hornea a 200°C por 15-20 minutos, volteando a la mitad del tiempo, para reducir la grasa.
Guarda los pambazos ya fritos y el relleno por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. Calienta en horno a 180°C por 10 minutos para recuperar la textura crujiente.
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