Panecillos ucranianos con ajo y hierbas

Los Pampushky son unos deliciosos panecillos esponjosos originarios de Ucrania, tradicionalmente servidos como acompañamiento del borsch, la famosa sopa de remolacha. Estos pequeños panes redondos tienen una textura tierna y ligera en su interior, mientras que su corteza es dorada y ligeramente crujiente. Su nombre proviene de la palabra ucraniana 'pampukh', que significa 'esponjoso', una descripción perfecta para su textura característica.
La magia de los Pampushky reside en su doble cocción: primero se hornean hasta obtener un color dorado perfecto, y luego se bañan en una mezcla aromática de ajo, aceite y hierbas frescas. Este baño final no solo añade un sabor increíble, sino que también mantiene la humedad del pan, creando un contraste perfecto entre el interior esponjoso y la corteza sabrosa. El aroma que desprenden al salir del horno es simplemente irresistible.
En la cultura ucraniana, los Pampushky son mucho más que un simple acompañamiento; representan hospitalidad y calidez familiar. Tradicionalmente se preparan para ocasiones especiales y festividades, aunque hoy en día se disfrutan en comidas diarias. Cada familia tiene su receta secreta, transmitida de generación en generación, con pequeñas variaciones en las hierbas utilizadas o en el tiempo de fermentación.
Para servir los Pampushky, lo ideal es colocarlos en una cesta forrada con un paño de cocina, aún calientes, para que conserven su temperatura. Se pueden acompañar con mantequilla derretida o simplemente disfrutarlos tal cual, absorbiendo los jugos del borsch. La presentación tradicional incluye espolvorear perejil fresco picado por encima, lo que añade un toque de color y frescura.
La clave para unos Pampushky perfectos está en la paciencia durante el proceso de fermentación. La masa debe duplicar su volumen, lo que garantiza esa textura aireada característica. También es importante no sobrecocinar los panecillos, ya que deben mantenerse tiernos por dentro. El baño de ajo debe aplicarse inmediatamente después de sacarlos del horno, cuando aún están calientes, para que absorban todos los sabores.
Estos panecillos son versátiles y pueden adaptarse a diferentes ocasiones. Para una cena formal, se pueden hacer más pequeños y elegantes, mientras que para una comida familiar se prefieren porciones más generosas. Independientemente de la ocasión, los Pampushky siempre aportan un toque de tradición y sabor auténtico a cualquier mesa.
Añadir 100g de queso feta desmenuzado a la masa antes de formar los panecillos para un sabor salado extra.
Reducir la sal a media cucharadita y añadir 1 cucharadita de canela en polvo a la masa. Servir con miel o mermelada.
Sustituir la mitad de la harina de trigo por harina integral para una versión más saludable y con más fibra.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 160°C durante 5-7 minutos.
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