Pan trenzado tradicional de la cocina judía para Shabat y festividades

El challah es un pan trenzado tradicional de la cocina judía que se consume durante el Shabat y las festividades judías. Este pan dulce y esponjoso tiene un profundo significado religioso y cultural, simbolizando la maná que cayó del cielo durante el éxodo del pueblo judío de Egipto. Su forma trenzada representa la unión y la conexión espiritual, mientras que el huevo en la masa le otorga ese característico color dorado y textura suave.
La preparación del challah requiere paciencia y cuidado, ya que la masa debe leudar adecuadamente para lograr esa textura ligera y aireada que lo caracteriza. El proceso de trenzado, que puede variar desde tres hasta seis hebras, es todo un arte que se transmite de generación en generación. Cada familia judía tiene su propia receta y técnica de trenzado, haciendo de cada challah una creación única.
El sabor del challah es ligeramente dulce pero no empalagoso, con notas de miel que se equilibran perfectamente con la textura esponjosa de la miga. La corteza dorada, brillante por el lavado de huevo, ofrece un contraste crujiente que complementa la suavidad interior. Es un pan que se disfruta mejor fresco, recién horneado, cuando sus aromas a vainilla y levadura llenan toda la cocina.
Para la presentación tradicional, se suele espolvorear con semillas de sésamo o amapola, aunque algunas variantes inclienen pasas o chocolate. Se sirve cortado en rebanadas gruesas, a menudo acompañado de miel para untar durante las comidas festivas. En la mesa del Shabat, el challah se cubre con un paño especial llamado 'hallah cover' hasta el momento de la bendición.
La conservación del challah es sencilla: se mantiene fresco durante 2-3 días a temperatura ambiente en un recipiente hermético. Para revivirlo, basta con calentarlo ligeramente en el horno. También se puede congelar perfectamente, lo que permite disfrutar de este pan especial en cualquier momento.
Preparar challah en casa es una experiencia gratificante que conecta con siglos de tradición culinaria. Más que un simple pan, es un símbolo de celebración, familia y fe que transforma cualquier comida en una ocasión especial.
Añadir 100g de pasas remojadas en agua caliente y escurridas durante el amasado.
Incorporar 100g de chips de chocolate a la masa después del primer leudado.
Dividir la masa en 8-10 porciones pequeñas, trenzar y hornear por 15-20 minutos.
Guardar en una bolsa de papel o recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, envolver en papel de aluminio y calentar en horno a 160°C durante 10 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.