Pan italiano rústico con miga alveolada y corteza crujiente

La chapata es un pan italiano tradicional que se originó en la región de Liguria, específicamente en Génova. Su nombre proviene de la palabra italiana 'ciabatta', que significa 'zapatilla', debido a su forma alargada y plana que recuerda a una zapatilla antigua. Este pan se caracteriza por su miga alveolada, llena de agujeros irregulares, y su corteza crujiente y dorada.
La textura de la chapata es única: por fuera es crujiente y firme, mientras que por dentro es suave, húmeda y con una estructura abierta que atrapa perfectamente los aceites y salsas. Su sabor es ligeramente ácido gracias a la fermentación lenta, con notas de trigo y un toque terroso que lo hace perfecto para acompañar desde un simple aceite de oliva hasta los platos más elaborados.
La clave de una buena chapata está en la hidratación alta de la masa, que puede alcanzar hasta el 80%, y en la fermentación prolongada. Esta técnica requiere paciencia pero recompensa con un pan de calidad excepcional. La masa es pegajosa y difícil de manejar, pero precisamente esa característica es la que crea la estructura alveolada tan característica.
Para la presentación, se recomienda servir la chapata recién horneada y aún tibia. Se puede cortar en rebanadas diagonales para mostrar la hermosa miga alveolada, o simplemente partirlo con las manos de manera rústica. Es perfecto para mojar en aceite de oliva virgen extra con un poco de sal marina, o para hacer bruschettas con tomate fresco y albahaca.
Este pan es versátil y se adapta a múltiples ocasiones: desde una cena informal con amigos hasta una comida familiar especial. Su corteza crujiente se mantiene durante horas después de hornear, aunque lo ideal es consumirlo el mismo día para disfrutar de toda su frescura y textura.
Un consejo importante es utilizar harina de fuerza con alto contenido de proteínas para desarrollar bien el gluten, y agua tibia para activar la levadura correctamente. La cocción con vapor inicial es crucial para lograr esa corteza dorada y crujiente que define a la auténtica chapata italiana.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas durante el amasado inicial
Incorporar 2 cucharadas de hierbas provenzales secas o romero fresco picado a la masa
Sustituir 150g de harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo
Guardar a temperatura ambiente en una bolsa de papel o tela de algodón. No usar plástico para mantener la corteza crujiente. Para recalentar, humedecer ligeramente y calentar 5 minutos en horno a 180°C.
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