Pan plano indio sin levadura, tradicional y versátil

El chapati es un pan plano sin levadura originario del subcontinente indio, consumido diariamente en millones de hogares. Su historia se remonta a siglos atrás, cuando se desarrolló como una forma sencilla y nutritiva de acompañar las comidas. Este pan se caracteriza por su simplicidad en ingredientes y técnica, pero requiere cierta destreza para lograr la textura perfecta.
La masa del chapati se elabora únicamente con harina integral de trigo (atta) y agua, aunque algunas variaciones regionales incluyen sal o aceite. La clave está en el amasado, que debe ser intenso y prolongado para desarrollar el gluten y lograr una masa suave y elástica. La cocción tradicional se realiza en un tawa (plancha india), pero puede adaptarse perfectamente a una sartén común.
El sabor del chapati es sutilmente terroso y ligeramente dulce, con notas de nuez que provienen de la harina integral. Su textura es flexible pero firme, con pequeñas burbujas que se forman durante la cocción. Cuando se cocina correctamente, el chapati se infla como un globo, creando una capa interior vaporosa y una superficie exterior ligeramente tostada.
Para presentar los chapatis, lo tradicional es apilarlos envueltos en un paño de cocina para mantenerlos calientes y suaves. Se sirven inmediatamente después de cocinarse, acompañando curries, dals o vegetales salteados. También pueden untarse con mantequilla clarificada (ghee) para un sabor más rico.
Un consejo esencial es mantener la masa cubierta mientras se trabaja para evitar que se seque. La temperatura de cocción es crucial: demasiado baja producirá chapatis duros, mientras que demasiado alta los quemará sin cocinar el interior. Con práctica, el movimiento de rotación y presión para inflar el chapati se vuelve natural.
Este pan no solo es delicioso sino también nutritivo, siendo una excelente fuente de fibra y carbohidratos complejos. Su versatilidad lo hace perfecto para envolver rellenos, mojar en salsas o simplemente disfrutar como acompañamiento básico en cualquier comida.
Añade 1 cucharadita de semillas de comino molidas y 1/2 cucharadita de ají en polvo a la harina antes de amasar para un sabor más aromático.
Sustituye 50g de harina integral por harina de cebada o mijo para obtener un perfil nutricional más diverso.
Incorpora 2 cucharadas de cilantro fresco picado a la masa para un toque fresco y colorido.
Dejar enfriar completamente, envolver en papel film o colocar en un recipiente hermético. Para recalentar, calentar en una sartén seca a fuego medio durante 30 segundos por cada lado.
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