Un pan saludable y aromático con textura esponjosa y sabor herbal

Este pan de harina de avena con tomillo y cáñamo es una deliciosa alternativa saludable a los panes tradicionales de trigo. Combina la suavidad de la avena con el aroma herbal del tomillo y el crujido nutritivo de las semillas de cáñamo, creando una textura única que es a la vez esponjosa y con cuerpo.
La harina de avena aporta una textura más densa y húmeda que la harina de trigo, además de ser rica en fibra soluble que beneficia la digestión. El tomillo fresco añade notas herbales y ligeramente cítricas que complementan perfectamente el sabor terroso de la avena, mientras que las semillas de cáñamo proporcionan un toque crujiente y una dosis extra de proteínas vegetales y ácidos grasos esenciales.
Este pan tiene sus raíces en la tradición panadera mediterránea, donde se han utilizado hierbas aromáticas en la panificación durante siglos. La combinación de avena y cáñamo es una adaptación moderna que responde a la creciente demanda de opciones nutritivas y sin gluten, aunque en esta receta se combina con harina de trigo para lograr una mejor estructura.
La textura resultante es esponjosa pero con una miga compacta, perfecta para tostar o para acompañar sopas y ensaladas. El aroma que desprende durante la cocción es simplemente irresistible, llenando la cocina con notas de hierbas frescas y pan recién horneado.
Para la presentación, se recomienda espolvorear semillas de cáñamo adicionales sobre la masa antes de hornear, creando una corteza atractiva y crujiente. Se puede servir recién horneado con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal marina, o utilizarlo para preparar sándwiches gourmet con ingredientes frescos.
Este pan se conserva bien durante varios días gracias a la humedad natural de la avena, manteniendo su textura y sabor. Es perfecto para desayunos saludables, meriendas nutritivas o como acompañamiento en comidas principales, ofreciendo una experiencia panadera única que combina tradición e innovación.
Sustituir la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten y añadir 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la estructura.
Reemplazar la miel por sirope de agave o azúcar moreno disuelto en el agua.
Añadir semillas de girasol, calabaza y lino a la masa para un pan más nutritivo y con diferentes texturas.
Guardar en una bolsa de papel o en una panera cubierta con un paño de cocina. No guardar en plástico ya que la humedad de la avena puede crear condensación y hacer que el pan se ponga blando.
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