Pan artesanal con fermentación lenta para máximo sabor y textura

Este pan de harina de trigo con reposo en frío es una técnica tradicional que permite desarrollar sabores complejos y una textura perfecta. La fermentación lenta en frío, también conocida como 'cold proofing', es un método que utilizan los panaderos artesanos para obtener una miga alveolada y una corteza crujiente. El proceso puede parecer largo, pero el resultado justifica ampliamente la espera.
La harina de trigo de fuerza es la protagonista de esta receta, aportando la estructura necesaria para soportar la larga fermentación. Durante el reposo en frío, las levaduras trabajan lentamente, desarrollando sabores más profundos y complejos que en una fermentación rápida a temperatura ambiente. Este método también mejora la digestibilidad del pan y permite una mejor conservación.
La textura final es espectacular: una corteza dorada y crujiente que se rompe con un sonido satisfactorio al cortarla, revelando una miga elástica y llena de alveolos irregulares. El aroma que desprende al hornearse es inconfundible, con notas tostadas y ligeramente ácidas características de una buena fermentación.
Para presentar este pan, lo ideal es servirlo recién horneado y templado. Puedes cortarlo en rebanadas gruesas y acompañarlo con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal marina. También queda perfecto como base para tostadas o para acompañar sopas y guisos. La corteza mantiene su crujiente durante horas si se almacena correctamente.
Este pan es perfecto para quienes buscan adentrarse en el mundo de la panadería artesanal. Aunque requiere paciencia, las técnicas son accesibles y los resultados son consistentes. El reposo en frío también ofrece flexibilidad, permitiendo ajustar los tiempos de fermentación según tu horario.
Recuerda que la calidad de la harina es fundamental. Busca una harina de trigo de fuerza con alto contenido de proteínas (al menos 11-12%) para obtener los mejores resultados. El agua también juega un papel importante: si es posible, usa agua filtrada a temperatura ambiente para activar mejor la levadura.
Sustituye 150g de harina de trigo de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor a nuez
Añade 50g de semillas variadas (sésamo, girasol, lino, amapola) a la masa durante el amasado
Sustituye la levadura seca por 150g de masa madre activa y ajusta la cantidad de agua según necesidad
Una vez completamente frío, guardar en una bolsa de tela o papel a temperatura ambiente. No guardar en plástico para evitar que la corteza se ablande. Para almacenar más tiempo, congelar en rebanadas.
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