Un pan saludable y aromático con el toque fresco de la albahaca y la textura crujiente de las semillas de chía

Este pan de harina integral con albahaca y chía es una deliciosa opción para quienes buscan incorporar más fibra y nutrientes en su alimentación diaria. La combinación de la harina integral, rica en fibra y minerales, con el aroma fresco de la albahaca y el crujido de las semillas de chía, crea una experiencia sensorial única que deleitará a cualquier amante del buen pan.
La albahaca, con su característico aroma herbal y ligeramente dulce, aporta un toque mediterráneo que recuerda a los campos soleados del sur de Europa. Esta hierba no solo enriquece el sabor, sino que también aporta propiedades antioxidantes. Por su parte, las semillas de chía, conocidas por su alto contenido en omega-3 y fibra, añaden una textura interesante y un valor nutricional adicional a cada rebanada.
La textura de este pan es firme pero tierna, con una miga densa y húmeda característica de los panes integrales, y una corteza dorada y crujiente que se forma durante el horneado. El proceso de fermentación lenta permite desarrollar sabores complejos y una miga bien estructurada, mientras que la hidratación adecuada garantiza que el pan se mantenga fresco por más tiempo.
Para la presentación, se recomienda cortar el pan en rebanadas gruesas que permitan apreciar la distribución de las semillas de chía y las hojas de albahaca en la miga. Se puede servir ligeramente tostado para realzar su aroma, o fresco para disfrutar de su textura original. Es perfecto para acompañar con aceite de oliva virgen extra, aguacate, o simplemente con un poco de mantequilla.
Este pan es ideal para desayunos saludables, meriendas nutritivas o como acompañamiento de ensaladas y sopas. Su versatilidad lo convierte en un básico en cualquier cocina consciente de la alimentación saludable. Además, al ser hecho con harina integral, proporciona una liberación más lenta de energía, manteniendo la sensación de saciedad por más tiempo.
Un consejo importante es dejar enfriar completamente el pan antes de cortarlo, ya que esto permite que la miga se asiente y evita que se desmorone. Para conservar su frescura, se recomienda guardarlo en una bolsa de tela o en una panera, nunca en plástico, ya que este material puede ablandar la corteza y promover la formación de moho.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas junto con la albahaca para un sabor mediterráneo más intenso.
Sustituir parte de la harina integral por otras harinas como centeno, espelta o añadir semillas variadas (sésamo, lino, girasol).
Usar una mezcla de harinas sin gluten y añadir 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura.
Guardar en una bolsa de tela o panera a temperatura ambiente. No refrigerar, ya que el frío acelera el envejecimiento del pan. Para congelar, cortar en rebanadas y congelar en bolsas herméticas hasta 3 meses.
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