Pan saludable y nutritivo con un toque crujiente de semillas de sésamo

Este pan de harina integral con sésamo es una deliciosa opción para quienes buscan incorporar más fibra y nutrientes en su alimentación diaria. La combinación de harina integral y semillas de sésamo no solo aporta un sabor tostado y aromático, sino también una textura única que combina la suavidad interior con la crujiente corteza exterior.
El pan integral tiene sus raíces en las tradiciones panaderas más antiguas, cuando se utilizaban granos completos para aprovechar todos sus nutrientes. Esta receta moderna mantiene ese espíritu nutritivo mientras incorpora técnicas actuales que garantizan un resultado esponjoso y bien desarrollado. El sésamo, originario de África y Asia, añade un toque de elegancia y un perfil de sabor que recuerda a las panaderías artesanales.
La textura de este pan es particularmente satisfactoria: la miga es densa pero tierna, con pequeños alveolos que atrapan la humedad, mientras que la corteza se dora perfectamente en el horno, creando un contraste delicioso con las semillas de sésamo tostadas. El aroma que desprende durante la cocción es irresistible, llenando la cocina con notas de cereal tostado y nuez.
Para la presentación, se recomienda dejar enfriar completamente el pan sobre una rejilla antes de cortarlo, lo que permite que la miga se estabilice y no se desmorone. Al servir, las rebanadas pueden presentarse en una tabla de madera rústica, acompañadas de aceite de oliva virgen extra para mojar o con mantequilla y mermelada para el desayuno.
Este pan es versátil y se adapta a múltiples ocasiones: desde el desayuno familiar hasta cenas más formales. Su perfil nutricional lo convierte en una opción inteligente para quienes cuidan su alimentación sin renunciar al placer de un buen pan casero.
Un consejo importante es respetar los tiempos de fermentación, ya que son cruciales para desarrollar el sabor y la textura adecuados. La paciencia en este proceso se verá recompensada con un pan de calidad profesional que impresionará a todos en la mesa.
Añadir a la masa 50g de mezcla de semillas (linaza, chía, girasol y calabaza) para aumentar el valor nutricional y el sabor.
Sustituir 100g de harina integral por copos de avena molidos para una textura diferente y mayor contenido en fibra soluble.
Incorporar 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa durante el amasado para un pan salado ideal para acompañar quesos.
Guardar en una bolsa de tela o papel a temperatura ambiente. No refrigerar ya que el frío acelera el endurecimiento. Para congelar, cortar en rebanadas y guardar en bolsas herméticas hasta 3 meses.
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