Pan saludable con miga alveolada y corteza crujiente

Este pan de harina integral de alta hidratación es una delicia para los amantes del pan artesanal. Con un 80% de hidratación, desarrolla una miga increíblemente alveolada y húmeda, mientras que la corteza se vuelve fina y crujiente. La alta proporción de agua permite que el gluten se desarrolle completamente, creando una estructura abierta y aireada que es característica de los mejores panes de masa madre.
La harina integral aporta un sabor profundo a nuez y cereales, con notas terrosas que complementan perfectamente la acidez natural de la fermentación lenta. A diferencia de los panes blancos, este pan tiene un perfil nutricional superior gracias al salvado y el germen presentes en la harina integral, que aportan fibra, vitaminas y minerales esenciales.
La textura es verdaderamente excepcional: la miga es elástica y húmeda, con alveolos irregulares que atrapan la mantequilla o el aceite de oliva de manera perfecta. La corteza, por su parte, se hornea hasta alcanzar un color dorado profundo con un crujido satisfactorio al partirlo. Es un pan que mejora con el tiempo, desarrollando sabores más complejos al día siguiente.
Para la presentación, recomiendo servir rebanadas gruesas que muestren la hermosa estructura alveolar de la miga. Puede acompañarse con aceite de oliva virgen extra y sal marina, o utilizarse para sándwiches gourmet. El contraste entre la corteza crujiente y la miga tierna crea una experiencia sensorial completa.
Este pan requiere paciencia y técnica, pero los resultados valen cada minuto de espera. La fermentación lenta en frío desarrolla sabores complejos mientras que los pliegues periódicos fortalecen la estructura del gluten. Es importante respetar los tiempos de fermentación para obtener la textura y sabor óptimos.
Finalmente, este pan artesanal representa la esencia de la panadería tradicional moderna, combinando técnicas ancestrales con el entendimiento científico de la fermentación. Cada hogaza es única, con su propio patrón de alveolos y características, haciendo de cada horneado una experiencia creativa y gratificante.
Añadir 100g de mezcla de semillas (sésamo, girasol, lino, chía) durante el amasado inicial
Sustituir la levadura por 200g de masa madre activa y ajustar la hidratación según necesidad
Guardar en una bolsa de papel o paño de algodón a temperatura ambiente. No refrigerar, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para congelar, cortar en rebanadas y congelar en bolsas herméticas.
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