Un pan casero esponjoso con textura perfecta y el toque crujiente de las semillas

Este pan de molde con reposo en frío es una técnica tradicional que permite desarrollar sabores más complejos y una miga más uniforme. El reposo prolongado en frío, conocido como fermentación retardada, permite que las levaduras trabajen lentamente, desarrollando aromas más profundos y una textura incomparablemente esponjosa. Las pipas de girasol añaden un contraste crujiente y un sabor a nuez que complementa perfectamente la suavidad del pan.
La técnica del reposo en frío es especialmente valiosa para panaderos caseros, ya que permite una mayor flexibilidad en el horario de horneado. Puedes preparar la masa por la noche y hornearla al día siguiente, obteniendo resultados profesionales sin necesidad de estar pendiente del proceso. La miga resultante es fina, uniforme y con alveolos pequeños, perfecta para tostadas o sándwiches.
El sabor de este pan es ligeramente dulce y mantecoso, con notas complejas que recuerdan a panaderías tradicionales. Las pipas de girasol tostadas aportan un toque terroso y crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad de la miga. La corteza es dorada y delgada, con un ligero brillo que invita a cortarlo.
Para presentación, recomiendo cortar el pan en rebanadas gruesas y servirlo en una tabla de madera con mantequilla a temperatura ambiente y mermelada casera. También puedes tostar las rebanadas ligeramente para resaltar el sabor de las pipas. Este pan es perfecto para desayunos especiales o meriendas familiares.
La textura es uno de los puntos fuertes de este pan: la miga es tan suave que prácticamente se deshace en la boca, mientras que las pipas proporcionan ese contraste crujiente que tanto disfrutamos. La corteza, aunque delgada, tiene suficiente estructura para sostener los ingredientes de un sándwich sin desmoronarse.
Un consejo importante es dejar enfriar completamente el pan antes de cortarlo, al menos 2 horas. Esto permite que la miga se asiente y evita que se desmorone al cortar. El pan se conserva perfectamente durante varios días en una bolsa de tela o papel, manteniendo su frescura y textura.
Sustituye 100g de harina de trigo por una mezcla de harinas integrales y añade semillas variadas (lino, sésamo, chía)
Añade 100g de aceitunas verdes deshuesadas y picadas junto con las pipas de girasol
Guarda el pan en una bolsa de tela o papel a temperatura ambiente. No lo guardes en plástico hermético ya que la humedad ablandará la corteza. Para congelar, corta en rebanadas y congela en bolsas herméticas hasta 3 meses.
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