Un pan casero esponjoso con textura suave y sabor a nuez

Este pan de molde con reposo en frío y semillas de cáñamo es una deliciosa opción para quienes buscan un pan casero con textura suave y sabor a nuez. La técnica del reposo en frío, también conocida como fermentación retardada, permite desarrollar sabores más complejos mientras se obtiene una miga más uniforme y esponjosa. Las semillas de cáñamo aportan un toque nutricional adicional y un sutil sabor a nuez que complementa perfectamente la masa.
El proceso de fermentación en frío es clave para este pan. Al dejar reposar la masa en el refrigerador durante varias horas o incluso toda la noche, las levaduras trabajan lentamente, desarrollando sabores más profundos y una textura más fina. Esta técnica también hace que la masa sea más manejable y permite programar la horneada para cuando más te convenga, ideal para preparar con anticipación.
La textura de este pan es notablemente suave y esponjosa, con una corteza dorada y crujiente que contrasta perfectamente con la miga tierna. Las semillas de cáñamo no solo añaden un atractivo visual con sus pequeños puntos verdes, sino que también proporcionan un aporte nutricional valioso, incluyendo proteínas vegetales y ácidos grasos esenciales.
Para la presentación, puedes cortar rebanadas gruesas que muestren la hermosa miga alveolada y las semillas distribuidas uniformemente. Es perfecto para tostadas con mantequilla y mermelada, para sándwiches gourmet o simplemente para disfrutar con aceite de oliva virgen extra. La corteza dorada y el aroma que desprende al hornearse harán de este pan el centro de atención en cualquier desayuno o merienda.
Un consejo importante es asegurarse de que la masa haya doblado su volumen después del reposo en frío antes de proceder al horneado. Esto garantiza que el pan tenga la esponjosidad adecuada. También puedes experimentar con diferentes tipos de harina, como añadir un pequeño porcentaje de harina integral para obtener un pan más nutritivo y con sabor más intenso.
Este pan se conserva bien durante varios días gracias a su contenido de grasa y al proceso de fermentación lenta. Para mantenerlo fresco, guárdalo en una bolsa de papel o en un recipiente hermético a temperatura ambiente. También puedes congelar rebanadas individualmente para tener pan fresco disponible en cualquier momento.
Sustituye 100g de harina de trigo por una mezcla de harinas integrales y añade semillas variadas (girasol, lino, sésamo)
Usa una mezcla de harinas sin gluten específica para pan y añade 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura
Guardar en una bolsa de papel o recipiente hermético. Para mayor duración, congelar rebanadas individualmente.
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