Un pan casero, esponjoso y que se mantiene fresco varios días

Si quieres que siempre te salga bien, fija la atención en el primer paso: preparar el gel de chía. Mezcla las 30 g de semillas de chía con 100 ml del agua tibia y déjalo reposar unos 10 minutos. Este gel es lo que dará humedad a la miga y evitará que el pan se seque rápido. Si te saltas este reposo, las semillas no hidratarán bien la masa.
Al mezclar los ingredientes secos, ten cuidado de no poner la sal en contacto directo con la levadura instantánea. Mezcla bien la harina, sal, azúcar y levadura con las manos antes de añadir los líquidos. Así la levadura se activará de forma uniforme.
El amasado es clave para la textura. Necesitas trabajar la masa entre 8 y 10 minutos hasta que esté suave, elástica y no se pegue a las manos. Si te queda muy pegajosa, añade un poco más de harina, pero con cuidado para no pasarte y que quede denso.
Para el primer levado, cubre la masa y déjala en un lugar cálido entre 45 y 60 minutos, o hasta que doble su volumen. En climas fríos, puede tardar más. Después, desgasifica la masa presionando suavemente con los dedos antes de darle forma y meterla en el molde para un segundo levado de 30 minutos.
Antes de hornear, pinta la superficie con agua y espolvorea el resto de semillas de chía. Esto ayuda a que la corteza no se seque demasiado y la decora. Hornea a 180°C durante 35-40 minutos. Para saber si está hecho, dale un golpecito en la base: debe sonar a hueco. El paso más importante viene después: deja que se enfríe completamente sobre una rejilla antes de cortarlo. Si lo cortas caliente, la miga se desmoronará.
Este pan aguanta bien envuelto en un trapo o en una bolsa de tela varios días. Si quieres congelarlo, hazlo en rebanadas individuales. Para recuperar su frescura, tuéstalo ligeramente.
Añadir 50g de mezcla de semillas (sésamo, lino, pipas de girasol) a la masa junto con la chía para un pan más nutritivo y con diferentes texturas.
Sustituir la harina de trigo por una mezcla de harinas sin gluten (arroz, maíz, tapioca) y añadir 1 cucharadita de goma xantana para mejorar la textura.
Incorporar 100g de pasas remojadas y 1 cucharadita de canela en polvo a la masa para un pan ideal para desayunos dulces.
Envolver en un paño de algodón o guardar en una panera. No refrigerar, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para mayor duración, congelar en rebanadas individuales.
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23 de febrero de 2026
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