Un pan casero fácil y nutritivo con semillas de calabaza

Este pan de molde sin amasado con pipas de calabaza es la solución perfecta para quienes desean disfrutar de un pan casero sin el trabajo tradicional de amasado. La técnica sin amasado permite obtener una miga esponjosa y una corteza crujiente con un esfuerzo mínimo, ideal para principiantes en la panadería casera.
Las pipas de calabaza aportan un toque nutricional excepcional, con su contenido en zinc, magnesio y ácidos grasos saludables. Además, proporcionan una textura crujiente que contrasta maravillosamente con la suavidad de la miga. El sabor es ligeramente dulce y terroso, con notas a nuez que se intensifican al tostar las semillas.
La textura de este pan es espectacular: una corteza dorada y crujiente que cede al tacto, revelando una miga alveolada y húmeda. El aroma que invade la cocina durante el horneado es irresistible, con notas de cereal tostado y semillas que anticipan el placer de la primera rebanada.
Para presentarlo, recomiendo cortar rebanadas gruesas que muestren las pipas de calabaza distribuidas uniformemente. Se puede servir simplemente con mantequilla o aceite de oliva, o utilizarlo para preparar sándwiches gourmet. La corteza mantiene su crujiente durante horas, mientras la miga conserva su humedad.
Este pan es versátil y se adapta a diferentes momentos del día: perfecto para el desayuno con mermelada, ideal para el almuerzo como base de sándwiches, o excelente para la cena acompañando sopas y ensaladas. Su preparación es tan sencilla que se convertirá en un básico de tu repertorio culinario.
Un consejo importante: dejar enfriar completamente el pan antes de cortarlo asegura que la miga se asiente correctamente y no se desmorone. El resultado es un pan profesional que impresionará a familiares y amigos, demostrando que la panadería casera de calidad está al alcance de todos.
Añade además de pipas de calabaza, semillas de girasol, sésamo y lino para un pan más nutritivo y con diferentes texturas.
Sustituye la miel por sirope de agave o azúcar moreno para obtener un pan completamente vegano.
Incorpora hierbas provenzales o romero fresco picado a la masa para un pan aromático ideal para acompañar quesos.
Conservar en una bolsa de tela o papel a temperatura ambiente. No refrigerar para evitar que se ponga correoso. Para congelar, cortar en rebanadas y congelar separadas con papel de horno.
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