Pan casero esponjoso con semillas, para desayunos y sándwiches

Si alguna vez te quedó regular, seguramente fue por no respetar los tiempos de fermentación. La masa debe duplicar su volumen en la primera fermentación y llegar casi al borde del molde en la segunda. Si no ves ese crecimiento, el pan quedará denso. La temperatura del agua para disolver la levadura es clave: debe estar tibia, alrededor de 35°C. Si está demasiado caliente, la matarás; si está fría, la actividad será muy lenta.
El amasado es otro punto crítico. No te conformes con mezclar los ingredientes; debes trabajar la masa durante los 10-15 minutos indicados hasta que pase la prueba del vidrio. Esto significa que al estirar un trozo pequeño, se vuelva casi transparente sin romperse. Esa elasticidad es la que garantiza una miga aireada. Incorpora las semillas mixtas al final, amasando suavemente solo 2-3 minutos para distribuirlas sin romperlas.
Durante el horneado, sigue el cambio de temperatura: 10 minutos a 200°C para que suba rápido y forme corteza, y luego baja a 180°C para que se cocine por dentro sin quemarse. La prueba infalible es que al golpear la base suene a hueco. El error más común es cortarlo en caliente. Por muy buena que sea la tentación, deja que se enfríe completamente sobre una rejilla, al menos 2 horas. Si lo cortas antes, el vapor húmedo dentro condensa la miga y queda gomosa.
Para el acabado, pincelar con leche (no con huevo) ayuda a que dore bien sin quedar demasiado oscuro. Si no tienes levadura fresca, puedes usar seca de panadería (la proporción es aproximadamente un tercio: unos 5 gramos). Usa harina de fuerza; la harina normal tiene menos proteína y el gluten no se desarrolla igual, quedando un pan más compacto. Este pan aguanta bien unos días envuelto en un trapo de cocina, y para recuperar el crujiente, tuesta ligeramente la rebanada.
Sustituir la mitad de la harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor más intenso
Usar una mezcla de harinas sin gluten y añadir 1 cucharadita de goma xantana para lograr la textura adecuada
Añadir 50g de nueces picadas junto con las semillas para un sabor más complejo
Guardar en una bolsa de papel o envuelto en un paño de algodón. No refrigerar ya que el frío acelera el enranciamiento. Para congelar, cortar en rebanadas y separar con papel de horno.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.