Un pan casero esponjoso con crujiente de semillas, perfecto para el desayuno

El pan de molde tradicional con semillas mixtas es una deliciosa reinterpretación del clásico pan blanco, enriquecido con una generosa mezcla de semillas que aportan textura, sabor y valor nutricional. Este pan tiene sus raíces en la tradición panadera europea, donde los panes con semillas han sido apreciados durante siglos por su sabor terroso y su capacidad para mantenerse frescos por más tiempo.
La textura de este pan es verdaderamente especial: una miga esponjosa y tierna que se deshace suavemente en la boca, contrastando perfectamente con el crujiente exterior de la corteza dorada. Las semillas mixtas -generalmente una combinación de lino, sésamo, girasol y calabaza- añaden pequeños puntos de crocancia y un sabor a nuez que complementa la suavidad de la masa.
El aroma que impregna la cocina durante el horneado es simplemente irresistible: notas cálidas de levadura fresca se mezclan con el perfume tostado de las semillas, creando una experiencia sensorial que anticipa el placer de la primera rebanada. Este pan es especialmente versátil, funcionando igual de bien para tostadas matutinas como para sándwiches gourmet o simplemente acompañado de un buen aceite de oliva.
Para una presentación perfecta, recomiendo cortar el pan en rebanadas gruesas que muestren la hermosa distribución de semillas en la miga. Servir sobre una tabla de madera rústica con un cuchillo de sierra para pan crea una imagen apetitosa y hogareña. Las semillas en la superficie forman un patrón atractivo que invita a probarlo.
La clave del éxito de este pan reside en la paciencia durante el amasado y los tiempos de fermentación. Un buen desarrollo del gluten garantiza una miga aireada, mientras que las semillas deben incorporarse al final del amasado para evitar que se rompan y liberen sus aceites prematuramente.
Este pan no solo satisface el paladar sino que también aporta beneficios nutricionales: las semillas son ricas en ácidos grasos esenciales, fibra y minerales. Es una excelente opción para quienes buscan incorporar más nutrientes en su dieta diaria sin sacrificar el placer de un buen pan casero.
Sustituir la mitad de la harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo y con sabor más intenso
Usar una mezcla de harinas sin gluten y añadir 1 cucharadita de goma xantana para lograr la textura adecuada
Añadir 50g de nueces picadas junto con las semillas para un sabor más complejo
Guardar en una bolsa de papel o envuelto en un paño de algodón. No refrigerar ya que el frío acelera el enranciamiento. Para congelar, cortar en rebanadas y separar con papel de horno.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.