Un clásico pan blanco esponjoso con crujiente cobertura de semillas de sésamo

El pan de molde tradicional con sésamo es un clásico de la panadería casera que evoca recuerdos de hogar y desayunos familiares. Este pan se caracteriza por su miga blanca y esponjosa, con una corteza dorada y crujiente adornada con generosas semillas de sésamo que aportan un toque de sabor a nuez y una textura deliciosamente contrastante. La receta tiene sus raíces en la tradición panadera europea, adaptada a los gustos españoles para crear un pan versátil que puede disfrutarse en cualquier momento del día.
La magia de este pan reside en su proceso de fermentación lenta, que permite desarrollar sabores complejos y una textura aireada. La masa, trabajada con paciencia y cuidado, se transforma en un pan que mantiene su frescura durante varios días gracias a su estructura bien desarrollada. El sésamo no solo aporta valor nutricional con sus grasas saludables y minerales, sino que también crea una capa aromática que se tuesta ligeramente durante el horneado, liberando todo su potencial de sabor.
Al cortar una rebanada, se aprecia inmediatamente la miga uniforme y elástica, perfecta para tostar o para preparar sándwiches gourmet. La corteza, con su color dorado intenso y las semillas de sésamo ligeramente tostadas, ofrece un contraste textural que hace de cada bocado una experiencia sensorial completa. Este pan es especialmente apreciado por su capacidad para absorber mantequilla derretida o aceite de oliva sin desmoronarse.
Para la presentación, se recomienda servir el pan recién horneado y ligeramente templado, cortado en rebanadas gruesas que muestren la belleza de su miga. Puede acompañarse con mantequilla salada, mermeladas caseras o simplemente disfrutarse solo para apreciar su sabor auténtico. En la mesa, un pan de molde bien hecho siempre es el centro de atención, especialmente cuando está adornado con el característico sésamo que promete sabor en cada rebanada.
Este pan es ideal para quienes buscan recuperar la tradición de la panadería casera, ofreciendo una alternativa mucho más saludable y sabrosa que los panes industriales. Su preparación requiere tiempo y dedicación, pero la recompensa es un producto artesanal que hará las delicias de toda la familia. Cada hogar debería tener esta receta en su repertorio, pues representa lo mejor de la cocina tradicional española.
El secreto del éxito está en respetar los tiempos de fermentación y en utilizar ingredientes de calidad. La harina de fuerza, la levadura fresca y el sésamo de buena calidad marcan la diferencia entre un pan bueno y uno excepcional. Con práctica, este pan se convertirá en un básico de tu cocina, perfecto para compartir en reuniones familiares o para disfrutar en la intimidad de un desayuno tranquilo.
Sustituir 200g de harina de fuerza por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra.
Añadir al sésamo semillas de girasol, calabaza y lino para un pan más completo nutricionalmente.
Incorporar a la masa ajo en polvo y hierbas provenzales para un pan aromático ideal para acompañar platos principales.
Guardar en una bolsa de papel o envuelto en un paño de algodón. No refrigerar, ya que el frío acelera el envejecimiento del pan. Para mayor duración, congelar en rebanadas.
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