Deliciosos bollos de queso crujientes por fuera y suaves por dentro

El pan de queso, conocido en Brasil como 'pão de queijo', es una delicia tradicional que ha conquistado paladares en todo el mundo. Originario del estado de Minas Gerais en Brasil, este pequeño panecillo se caracteriza por su textura única: crujiente por fuera y suave, elástico y casi derretido por dentro. La combinación de almidón de yuca (tapioca) y queso crea una experiencia sensorial inigualable que lo convierte en el acompañamiento perfecto para cualquier momento del día.
La magia del pan de queso reside en su simplicidad y en la calidad de sus ingredientes. El almidón de yuca, también conocido como harina de tapioca, es el ingrediente clave que le otorga esa textura característica. Cuando se hornea, el exterior se dora formando una capa crujiente, mientras que el interior permanece húmedo y elástico, con el queso fundiéndose en cada bocado. El sabor es ligeramente salado, con notas lácteas y ese toque único que solo la tapioca puede proporcionar.
Este panecillo es versátil y se puede disfrutar en cualquier ocasión. Es perfecto para el desayuno, acompañado de un café fuerte; como merienda de media tarde; o incluso como parte de una cena informal. En Brasil es común encontrarlo en todas las panaderías y se consume a cualquier hora del día, siendo especialmente popular en reuniones familiares y celebraciones.
Para lograr el pan de queso perfecto, es fundamental respetar las proporciones y no sobremezclar la masa. La consistencia debe ser suave pero no pegajosa, y es importante trabajar rápidamente una vez que se añaden los huevos para evitar que la masa se seque. El queso debe estar rallado finamente para que se distribuya uniformemente y se funda completamente durante la cocción.
La presentación tradicional es en forma de pequeños bollos redondos, pero también se pueden hacer en tamaños más grandes para compartir. Se sirven mejor calientes, recién salidos del horno, cuando el queso está en su punto máximo de derretimiento. Un toque final de sal gruesa por encima antes de hornear añade un contraste textural delicioso.
El pan de queso es más que un simple panecillo; es un símbolo de la hospitalidad brasileña y una muestra de cómo ingredientes simples pueden transformarse en algo extraordinario. Su popularidad ha traspasado fronteras, convirtiéndose en un favorito internacional que representa lo mejor de la gastronomía brasileña.
Añade 2 cucharadas de perejil fresco picado y 1 cucharadita de orégano seco a la masa para un toque aromático.
Incorpora 1 cucharadita de pimentón ahumado y una pizca de cayena a la mezcla de ingredientes secos.
Sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua, y usa quesos veganos en lugar de los lácteos.
Guarda los panecillos completamente fríos en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 3 días. Para recalentar, calienta en horno a 180°C durante 5-8 minutos. También se pueden congelar hasta 3 meses.
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