Pan plano tradicional del Cáucaso horneado en olla

El pan lavash es una delicia tradicional de la cocina armenia y caucásica que se ha extendido por todo el mundo. Este pan plano, fino y flexible, es un elemento básico en las mesas de Oriente Medio y Asia Central. Su origen se remonta a miles de años atrás, siendo uno de los panes más antiguos que aún se preparan hoy en día. Tradicionalmente se cocía en paredes de hornos de barro llamados tandoor, pero nuestra versión adaptada al horno convencional mantiene toda su autenticidad.
La textura del lavash es única: crujiente cuando está recién horneado, pero se vuelve flexible al enfriarse, perfecto para envolver ingredientes. Su sabor es ligeramente ahumado y terroso, con notas sutiles de la harina integral que le dan profundidad. El proceso de cocción en olla crea un ambiente de vapor controlado que permite que el pan se expanda uniformemente sin secarse demasiado.
Para preparar este lavash necesitamos paciencia y atención al detalle. La masa debe reposar adecuadamente para desarrollar el gluten y lograr esa elasticidad característica. El amasado es crucial: debe ser suave pero firme, hasta obtener una textura sedosa y homogénea. La cocción en olla es un truco ingenioso que simula el ambiente de un horno tradicional, creando el vapor necesario para que el pan se infle correctamente.
La presentación del lavash es sencilla pero elegante. Se puede servir en una canasta de pan cubierta con un paño de lino, o apilado en capas separadas por papel pergamino para evitar que se peguen. Tradicionalmente se acompaña con quesos frescos, hierbas aromáticas y vegetales encurtidos. También es perfecto para hacer wraps o como base para pizzas individuales.
Este pan es increíblemente versátil en la cocina. Además de servir como acompañamiento, puede usarse para hacer rollitos rellenos de vegetales asados, carnes marinadas o hummus. Su capacidad para mantenerse flexible incluso después de enfriarse lo hace ideal para preparaciones que requieren envolver ingredientes sin que el pan se rompa.
Para obtener los mejores resultados, recomiendo usar harina de trigo integral de buena calidad y agua tibia (no caliente) para activar la levadura correctamente. El reposo de la masa es fundamental: cuanto más tiempo descanse, mejor será la textura final. Y no temas si el pan parece demasiado fino al estirarlo: esa es precisamente la característica del auténtico lavash.
Añadir 2 cucharadas de hierbas secas (tomillo, orégano, romero) a la masa antes de amasar.
Sustituir 200g de harina de trigo por harina de centeno para un sabor más intenso.
Usar una mezcla de harinas sin gluten y añadir 1 cucharadita de goma xantana.
Guardar a temperatura ambiente en un lugar fresco y seco. Para mayor duración, congelar entre capas de papel pergamino.
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