Pan plano indio esponjoso y tierno con un 85% de hidratación

El pan naan es un pan plano tradicional de la cocina india que se caracteriza por su textura esponjosa y tierna. Este pan se cocina tradicionalmente en un tandoor, un horno de barro a alta temperatura, pero en esta versión casera utilizamos una sartén o plancha para lograr resultados similares. La alta hidratación de la masa (85%) es la clave para obtener un naan increíblemente suave y flexible, con esas burbujas características que se forman durante la cocción.
La historia del naan se remonta al siglo XIV en la India, donde era un alimento básico en las cortes mogolas. Originalmente se preparaba con levadura natural y se cocía en las paredes del tandoor, adquiriendo ese característico sabor ahumado y ligeramente carbonizado. Hoy en día, el naan se ha popularizado mundialmente y es el acompañamiento perfecto para curries, guisos y platos con salsas.
El sabor del naan es ligeramente dulce y mantecoso, gracias a la adición de yogur y mantequilla clarificada (ghee). La textura es lo que realmente destaca: una corteza fina y ligeramente crujiente que da paso a un interior esponjoso, húmedo y lleno de bolsas de aire. Cuando se cocina correctamente, el naan se infla como un globo, creando esas burbujas características que atrapan el calor y hacen que cada bocado sea una experiencia sensorial.
Para la presentación, el naan se sirve tradicionalmente caliente, directamente de la sartén a la mesa. Se puede untar con mantequilla clarificada adicional y espolvorear con cilantro fresco picado o semillas de nigella (kalonji) para un toque aromático. La forma tradicional es ovalada o en forma de lágrima, pero también se pueden hacer versiones redondas más pequeñas para servir como aperitivo.
El secreto del éxito con esta receta de alta hidratación está en el manejo de la masa. Aunque puede ser pegajosa al principio, con la técnica adecuada y un poco de práctica se convierte en una masa manejable que produce los mejores resultados. No temas añadir harina extra para el amasado, pero siempre con moderación para no comprometer la hidratación.
Este pan naan es versátil y se puede personalizar de muchas maneras: añadiendo ajo picado para un naan al ajo, espinacas para un naan verde, o queso para un naan relleno. Sea cual sea la variación, el resultado siempre será un pan espectacular que elevará cualquier comida india o mediterránea.
Añadir 4 dientes de ajo finamente picados a la masa durante el amasado, y espolvorear con más ajo picado fresco al servir.
Espolvorear 50g de queso mozzarella rallado sobre cada naan estirado antes de cocinar, doblar por la mitad y sellar los bordes.
Sustituir 200g de la harina de trigo por harina integral para una versión más nutritiva y con más fibra.
Dejar enfriar completamente los naan cocidos, envolver en papel de aluminio o colocar en un recipiente hermético. Para recalentar, calentar en una sartén seca a fuego medio durante 1-2 minutos por cada lado, o en el horno a 180°C durante 5 minutos.