Un pan artesanal con sabor profundo y textura densa

Este pan rústico de harina de centeno con tomate seco es una deliciosa creación que combina la tradición panadera con sabores mediterráneos intensos. El centeno aporta un sabor ligeramente amargo y terroso, mientras que los tomates secos añaden notas dulces y umami que se integran perfectamente en la masa. La textura es densa y húmeda, característica de los panes de centeno, con una miga compacta y una corteza crujiente que se desarrolla durante el horneado.
Originario de las regiones del norte de Europa donde el centeno se cultiva abundantemente, este pan ha sido adaptado con ingredientes mediterráneos para crear una fusión única. El centeno contiene menos gluten que el trigo, lo que resulta en una miga más compacta y un pan que se mantiene fresco por más tiempo. Los tomates secos, rehidratados y picados, liberan sus aceites y sabores concentrados durante el horneado, creando pequeños puntos de intensidad en cada rebanada.
La preparación requiere paciencia y atención a los detalles, especialmente durante el amasado y la fermentación. La masa de centeno es más pegajosa que la de trigo, por lo que se recomienda trabajar con las manos enharinadas. La fermentación lenta en frío desarrolla sabores complejos y mejora la textura final del pan.
Para la presentación, se recomienda servir el pan recién horneado y ligeramente templado. Cortar rebanadas gruesas para apreciar la textura de la miga y los trozos de tomate seco. Se puede acompañar con aceite de oliva virgen extra para mojar, o servir como base para bruschettas con queso de cabra y rúcula.
Este pan es perfecto para ocasiones especiales o para elevar una comida cotidiana. Su sabor robusto combina excelentemente con quesos curados, embutidos y sopas cremosas. La corteza crujiente contrasta maravillosamente con la miga húmeda, creando una experiencia sensorial completa en cada bocado.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental utilizar ingredientes de calidad: harina de centeno integral para un sabor más profundo, y tomates secos en aceite para mayor jugosidad. El proceso de fermentación lenta no debe acelerarse, ya que es clave para desarrollar la estructura y el sabor característicos de este pan artesanal.
Añadir 80g de aceitunas negras deshuesadas y picadas junto con 50g de nueces picadas a la masa.
Sustituir la miel por 1 cucharada de sirope de agave o azúcar moreno.
Utilizar solo harina de centeno integral y añadir 2 cucharadas de semillas de lino molidas para mejorar la textura.
Envolver en un paño de cocina limpio y guardar en un lugar fresco y seco. No refrigerar, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para recalentar, envolver en papel de aluminio y calentar en horno a 180°C durante 10 minutos.
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