Un pan artesanal con sabor a nuez y textura esponjosa

El pan de espelta con queso es una deliciosa reinterpretación de los panes tradicionales, que combina la riqueza nutricional de la espelta con el sabor cremoso del queso. La espelta, un cereal antiguo con un sabor ligeramente dulce y a nuez, aporta una textura más suave y digerible que el trigo común, mientras que el queso añade un toque salado y una miga húmeda y tierna.
Este pan rústico tiene su origen en las panaderías artesanales europeas, donde los panaderos experimentaban con granos antiguos para crear productos más saludables y sabrosos. La espelta, cultivada desde hace miles de años, ha experimentado un renacimiento en la gastronomía moderna por sus propiedades nutricionales y su sabor distintivo. La combinación con queso crea un contraste perfecto entre la corteza crujiente y la miga esponjosa.
El proceso de fermentación lenta es clave para desarrollar los sabores complejos de este pan. La masa requiere paciencia y cuidado, pero el resultado es un pan aromático con una miga alveolada irregularmente y una corteza dorada y crujiente. El queso se integra perfectamente en la masa, creando pequeños bolsillos de sabor que se derriten en cada bocado.
Para la presentación, se recomienda servir el pan recién horneado y templado, cortado en rebanadas gruesas que muestren la hermosa miga alveolada. Puede acompañarse con mantequilla salada, aceite de oliva virgen extra o simplemente disfrutarse solo para apreciar todos sus matices. La corteza crujiente se mantiene durante horas, aunque el pan es mejor consumido el mismo día.
Este pan es versátil y puede adaptarse a diferentes tipos de queso según el gusto personal. Desde quesos curados como el manchego hasta quesos cremosos como el brie, cada variante aporta una personalidad única al pan. La espelta también permite jugar con diferentes porcentajes de hidratación para obtener texturas más abiertas o más compactas.
Ideal para compartir en reuniones familiares o como base para bruschettas y tostadas gourmet, este pan de espelta con queso se convertirá en un favorito en cualquier mesa. Su aroma mientras se horneaba llenará la cocina de calidez y anticipación, prometiendo un momento de placer culinario que conecta con las tradiciones panaderas más auténticas.
Sustituir el queso por 150 g de aceitunas negras deshuesadas y añadir 2 cucharadas de romero fresco picado.
Mezclar 300 g de harina de espelta con 200 g de otras harinas integrales (centeno, avena) y añadir 50 g de semillas variadas (girasol, lino, chía).
Guardar en una bolsa de papel o panera, nunca en plástico. Para recuperar la corteza crujiente, calentar 5 minutos en horno a 180°C antes de servir.
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