Un pan artesanal con corteza crujiente y miga esponjosa, aromatizado con orégano

Este pan rústico de harina de trigo con orégano es una deliciosa creación que combina la tradición panadera con el aroma mediterráneo del orégano. Su corteza dorada y crujiente contrasta perfectamente con una miga esponjosa y alveolada, creando una experiencia sensorial que evoca las panaderías artesanales de antaño. El orégano no solo aporta su característico aroma herbáceo y ligeramente picante, sino que también realza los sabores naturales de la harina, convirtiendo este pan en un acompañamiento versátil para cualquier comida.
La historia de este pan se remonta a las tradiciones campesinas mediterráneas, donde las hierbas aromáticas se incorporaban al pan para aprovechar los recursos locales y añadir sabor a las comidas sencillas. El orégano, con sus propiedades antioxidantes y su capacidad para conservarse seco, era una elección natural que además aportaba beneficios para la salud. Esta receta mantiene ese espíritu rústico y auténtico, utilizando técnicas de fermentación lenta que desarrollan sabores complejos y una textura incomparable.
En cuanto a sabor, este pan ofrece una experiencia equilibrada: la nota terrosa de la harina integral se combina con el toque picante y aromático del orégano, mientras que la fermentación natural aporta sutiles notas ácidas que redondean el perfil gustativo. La textura es verdaderamente especial: una corteza que cruje al partirla revela una miga húmeda y elástica, con alveolos irregulares que atrapan el aire y crean una sensación de ligereza a pesar de ser un pan sustancioso.
Para la presentación, se recomienda servir el pan recién horneado y templado, cortado en rebanadas gruesas que muestren la belleza de la miga alveolada. Puede presentarse sobre una tabla de madera rústica, acompañado de aceite de oliva virgen extra para mojar, o como base para bruschettas y tostadas. El aspecto artesanal se realza con los cortes superficiales realizados antes del horneado, que se abren durante la cocción creando un patrón decorativo natural.
Este pan es perfecto para acompañar sopas, ensaladas, pastas o simplemente para disfrutar con un buen aceite y sal. Su versatilidad lo convierte en un básico de la cocina diaria que puede elevar cualquier comida. La fermentación lenta no solo mejora el sabor y la textura, sino que también hace el pan más digestivo y nutritivo, ya que permite una mejor absorción de los nutrientes.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental respetar los tiempos de fermentación y utilizar ingredientes de calidad. La harina de fuerza aporta la elasticidad necesaria para una buena estructura, mientras que el orégano seco conserva mejor su aroma durante el horneado. Este pan se conserva bien durante varios días, manteniendo su textura si se almacena correctamente en un lugar fresco y seco.
Añadir 100g de aceitunas negras deshuesadas y picadas a la masa durante el amasado.
Sustituir 200g de harina de trigo por harina integral para un pan más nutritivo y con más fibra.
Añadir 2 dientes de ajo picados finamente junto con el orégano para un sabor más intenso.
Guardar en una bolsa de papel o tela a temperatura ambiente. No refrigerar, ya que el frío acelera el endurecimiento. Para recalentar, humedecer ligeramente y calentar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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