Un postre cremoso italiano con un toque cálido de canela, preparado fácilmente con Thermomix

La panna cotta es un postre tradicional italiano que significa 'nata cocida'. Originaria de la región de Piamonte, este delicado postre ha conquistado paladares en todo el mundo por su textura sedosa y su sabor suave. La versión con canela añade un toque cálido y aromático que recuerda a los postres navideños, pero que es perfecta para cualquier época del año.
La panna cotta de canela se caracteriza por su equilibrio perfecto entre la cremosidad de la nata y el sabor distintivo de la canela. La textura debe ser firme pero delicada, deshaciéndose suavemente en la boca sin resultar gelatinosa. El uso del Thermomix garantiza una mezcla homogénea y una cocción controlada, evitando que la nata se corte o se queme.
Para preparar una panna cotta perfecta, es fundamental utilizar ingredientes de calidad. La nata para montar debe tener al menos un 35% de grasa para obtener la textura cremosa característica. La canela en rama aporta un aroma más intenso y auténtico que la canela en polvo, aunque ambas opciones son válidas dependiendo de la disponibilidad.
La presentación tradicional de la panna cotta es en moldes individuales, desmoldada sobre un plato y acompañada de una salsa de frutos rojos o caramelo. Para esta versión con canela, una salsa de mango o compota de manzana complementa maravillosamente los sabores. Decorar con una ramita de canela o un poco de canela en polvo espolvoreada por encima realza el aspecto visual.
Este postre es ideal para cenas especiales, celebraciones familiares o cuando se desea impresionar a los invitados con un postre elegante pero sencillo de preparar. La ventaja de usar Thermomix es que se minimiza el trabajo manual y se asegura un resultado consistente cada vez que se prepara.
Para desmoldar perfectamente, es importante engrasar ligeramente los moldes con aceite neutro y dejar enfriar completamente en el refrigerador durante al menos 4 horas. Sumergir brevemente el molde en agua caliente antes de voltearlo sobre el plato ayuda a que la panna cotta se deslice fácilmente sin romperse.
Añadir 100g de chocolate negro fundido a la mezcla caliente antes de incorporar la gelatina.
Sustituir la nata por leche de coco en lata y usar agar-agar en lugar de gelatina (4g de agar-agar).
Añadir 2 cucharadas de café espresso fuerte a la mezcla y reducir la leche en la misma cantidad.
Conservar en el refrigerador cubierta con film transparente. Consumir dentro de los 3 días. No congelar una vez desmoldada.
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