Cremoso, con cardamomo y salsa de melocotón

Antes de ponerte con todo, mira esto: la clave para que la textura quede perfecta, firme pero temblorosa, está en la gelatina. Usa exactamente 4 hojas y asegúrate de que se disuelvan por completo en la mezcla de nata, que debe estar tibia, no hirviendo. Si la mezcla está demasiado caliente, la gelatina puede perder poder. Si está fría, no se integrará bien y quedarán grumos.
Para que el sabor del cardamomo sea intenso y limpio, abre ligeramente las 6 vainas con un cuchillo para liberar las semillas y añádelas todo al cazo. El truco está en la infusión: después de calentar la nata con la leche y el azúcar, retírala del fuego, tápala y deja reposar esos 20 minutos. Así los aceites de la especia pasan a la crema sin amargarla. Luego, cuélalo todo bien.
A la hora de cuajar, humedece los moldes con agua fría antes de verter la mezcla; te ayudará mucho al desmoldar. Luego, la paciencia es tu mejor aliada: necesita al menos 4 horas en la nevera para estar firme. Si intentas desmoldarla antes, se romperá.
Para la salsa, elige melocotones maduros pero firmes, que aguanten la cocción sin deshacerse. Cocínalos a fuego medio esos 10-15 minutos hasta que estén tiernos y el azúcar moreno forme un sirope. El zumo de limón es clave para cortar la dulzura y realzar el sabor de la fruta. Déjala enfriar del todo antes de servir.
El momento de la verdad es desmoldar. Sumerge la base de cada molde en agua caliente solo 2-3 segundos, no más, o el borde empezará a derretirse. Pasa un cuchillo fino por el perímetro y voltea con decisión sobre el plato. Sirve la salsa fría alrededor, no encima, para apreciar la textura.
Si no encuentras melocotones frescos en su punto, puedes usar melocotones en conserva de buena calidad. Solo escúrrelos muy bien del líquido antes de cocinarlos. Y recuerda: usa nata para montar con un 35% de grasa. Con menos, la panna cotta no tendrá la misma cremosidad.
Sustituir la salsa de melocotón por una compota de frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos) cocidos con un poco de azúcar y zumo de naranja.
Utilizar leche de coco en lugar de nata y leche, agar-agar en lugar de gelatina, y sirope de agave en lugar de azúcar.
Servir la panna cotta con un caramelo salado hecho con azúcar, nata y una pizca de sal marina.
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de los 3 días. No congelar ya que la textura se vería afectada.
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23 de febrero de 2026
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