Panecillos de queso brasileños sin gluten

El Pão de Queijo es un panecillo de queso tradicional de Brasil que se ha convertido en un ícono de la gastronomía brasileña. Originario del estado de Minas Gerais, este delicioso bocado tiene sus raíces en la época colonial, cuando los esclavos africanos comenzaron a utilizar la tapioca (fécula de yuca) como base para crear panes. Con el tiempo, se añadió queso a la mezcla, dando lugar a esta maravilla culinaria que hoy es amada en todo el mundo.
La textura del Pão de Queijo es única: crujiente por fuera y suave, elástica y ligeramente gomosa por dentro. Esta característica se debe al uso de la fécula de yuca, que al hornearse crea una estructura diferente a la del pan tradicional de trigo. El sabor es deliciosamente salado y lácteo, con notas de queso que se intensifican según el tipo de queso utilizado.
Estos panecillos son naturalmente sin gluten, lo que los hace perfectos para personas con intolerancia al gluten o celiaquía. Su preparación es sorprendentemente sencilla y no requiere levadura ni tiempo de fermentación, lo que los convierte en una opción rápida para cualquier momento del día. Son ideales para el desayuno, la merienda o como acompañamiento de comidas principales.
La presentación tradicional es en forma de pequeñas bolitas doradas, aunque también pueden hacerse en tamaños más grandes. Se sirven calientes, recién salidos del horno, cuando el queso está perfectamente derretido en su interior. El aroma que desprenden al hornearse es irresistible y anuncia la delicia que está por llegar.
Para una experiencia auténtica, se recomienda utilizar queso Minas o queso parmesano rallado, aunque se pueden adaptar a los quesos disponibles localmente. La clave del éxito está en no sobrecocinar los panecillos, ya que deben mantenerse tiernos por dentro. También es importante trabajar la masa rápidamente una vez mezclada, ya que la fécula de yuca tiende a secarse.
Estos panecillos son perfectos para compartir en reuniones familiares, fiestas o como regalo culinario. Se conservan bien y pueden recalentarse fácilmente, aunque nada supera el sabor de recién horneados. Su versatilidad los convierte en un básico de la cocina brasileña que ha conquistado paladares en todo el mundo.
Añadir 100g de jamón cocido picado finamente a la masa junto con los quesos.
Reducir la sal a 5g y añadir 100g de azúcar y 1 cucharadita de canela en polvo. Omitir los quesos.
Incorporar 2 cucharadas de perejil fresco picado y 1 cucharada de orégano seco a la masa.
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 2 días. Para almacenar más tiempo, refrigerar hasta 5 días o congelar hasta 3 meses. Recalentar en horno a 180°C durante 10 minutos.
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