Guiso húngaro de pollo con salsa cremosa de pimentón

Si no quieres que se estropee al final, controla el momento de añadir el pimentón. Retira siempre la olla del fuego antes de echarlo y remuévelo bien con las cebollas. Si se quema, amarga toda la salsa.
El éxito empieza por dorar bien el pollo. Asegúrate de que los muslos estén bien secos con papel de cocina antes de sazonarlos. En una olla pesada y a fuego medio-alto, colócalos con la piel hacia abajo y no los muevas hasta que se despeguen solos del fondo, unos 5-6 minutos. Esa costra dorada es sabor puro para la salsa.
Aprovecha la grasa que suelte el pollo para pochar las cebollas. Tómate tu tiempo aquí, unos 8-10 minutos a fuego medio, hasta que estén blandas y traslúcidas. Luego añade el ajo solo un minuto, para que no se queme. Ahora sí, fuera del fuego, incorpora el pimentón dulce, el picante y la harina.
Al volver al fuego para añadir el caldo, hazlo poco a poco y batiendo. Así evitarás que la harina forme grumos. Cuando la salsa base hierva y espese un poco, ya puedes devolver el pollo con sus jugos. La cocción lenta y tapada durante 30-35 minutos es clave para que la carne quede tierna.
El toque final es la nata agria. Nunca la añadas con la olla al fuego, o se cortará. Retírala del fuego, deja que baje un poco la temperatura (unos 5 minutos) y luego incorpora la nata batiendo con energía. Ajusta de sal y pimienta en este momento.
Mi consejo: si la salsa te queda demasiado líquida al final, puedes retirar el pollo y dejar reducir la salsa a fuego suave unos minutos antes de añadir la nata. Si no tienes nata agria, usa yogur griego natural entero; añádelo también fuera del fuego y con cuidado para que no se corte.
Sírvelo sobre los fideos o spaetzle, que habrás mezclado con mantequilla y perejil para que no se peguen. Un poco de eneldo fresco picado por encima le da el toque perfecto. Las sobras mejoran al día siguiente, guárdalas en la nevera y recaliéntalas a fuego muy suave.
Sustituye el pollo por lomo de cerdo cortado en cubos. El tiempo de cocción será similar, pero asegúrate de que la carne esté bien tierna.
Omite el pollo y añade champiñones portobello y pimientos rojos asados. Usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Añade 200g de champiñones laminados al sofrito de cebolla para darle más sabor umami y textura.
Guarda el Paprikash en un recipiente hermético en el refrigerador. Separa la salsa del pollo si es posible. Calienta a fuego lento en una cazuela, añadiendo un poco de caldo si la salsa se ha espesado demasiado.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.