Asado tradicional uruguayo con cortes premium y chimichurri casero

La parrillada uruguaya es mucho más que una simple comida: es un ritual social, una tradición que reúne a familias y amigos alrededor del fuego. Originaria de las pampas uruguayas, esta técnica de asado se ha perfeccionado durante generaciones, convirtiéndose en un símbolo nacional de hospitalidad y celebración. La clave está en la calidad de la carne, el fuego de leña y la paciencia necesaria para lograr el punto perfecto de cada corte.
Esta parrillada tradicional incluye una selección de cortes premium que representan lo mejor de la ganadería uruguaya. Desde el jugoso asado de tira hasta la morcilla dulce y las achuras, cada elemento aporta texturas y sabores únicos que se complementan armoniosamente. La carne se caracteriza por su terneza natural y sabor intenso, resultado de la alimentación a base de pasturas naturales que reciben los animales en las extensas praderas del país.
El proceso de cocción es fundamental: se utiliza fuego de leña que aporta un ahumado sutil pero distintivo, y las brasas se distribuyen estratégicamente para controlar la temperatura. La parrillada se cocina lentamente, permitiendo que las grasas se derritan y la carne se dore uniformemente, creando una costra crujiente por fuera mientras mantiene su jugosidad interior.
La presentación es todo un espectáculo: se sirve sobre una tabla de madera o directamente en la parrilla, acompañada de chimichurri fresco, ensaladas criollas y pan casero. El orden de servicio es importante, comenzando con las achuras más ligeras y progresando hacia los cortes más sustanciosos. Cada bocado transporta a las tradiciones gauchas y a los fogones familiares de los domingos uruguayos.
Para completar la experiencia, se recomienda servir con un buen vino tánico que corte la grasa de la carne, como un Tannat uruguayo, y disfrutar en compañía, pues la parrillada es por excelencia una comida compartida. La versatilidad de los cortes permite adaptarla a diferentes preferencias, desde los amantes de las carnes rojas hasta quienes prefieren opciones más suaves como el pollo o las verduras asadas.
El secreto final está en la sazón simple pero efectiva: solo sal gruesa, que realza el sabor natural de la carne sin enmascararlo. Esta simplicidad es lo que distingue a la parrillada uruguaya de otras técnicas de asado, haciendo honor al dicho local: 'la buena carne solo necesita sal y fuego'.
Incluye pollo entero abierto (pollo al spiedo) y costillas de cerdo para variar los sabores
Sustituye la carne por pescados firmes como atún, salmón y mariscos grandes, con una salsa de limón y hierbas
Guarda la carne cocida en recipientes herméticos separados de las salsas. Recalentar en horno o parrilla a temperatura media para mantener la textura.
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