Pasta cremosa con un gratinado crujiente, lista en pocos pasos

Si vas con poco margen de error, céntrate en no dorar el ajo al sofreírlo. Si se quema, amarga toda la salsa. Sofríelo solo hasta que esté fragante, en unos 2-3 minutos, y luego añade la mantequilla para detener la cocción.
Para la salsa, usa nata para cocinar, que es más estable al calor. Déjala reducir a fuego lento esos 5 minutos que indica el paso; así espesa y los sabores de las hierbas se integran bien. Si al mezclarla con la pasta queda muy espesa, ahí es cuando usas el agua de cocción reservada, añadiendo poco a poco.
El punto del gratinado es clave. Precalienta el horno a 200°C y hornea hasta que burbujee y se dore, unos 15-20 minutos. Si quieres más crujiente, activa el grill solo los últimos 2-3 minutos, pero vigílalo para que no se queme. Deja reposar 5 minutos fuera del horno antes de servir; así la salsa se asienta y no te quemas.
¿Y si no tengo algún queso? El parmesano da sabor, la mozzarella funde y estira. Puedes sustituir uno por otro queso curado o de fundir similar, pero el resultado cambiará. Para las hierbas, si no tienes frescas, usa la mitad de cantidad si son secas.
Añade 300g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada a la mezcla de pasta antes de hornear
Sustituye la nata por bebida vegetal espesada con maicena, y los quesos por alternativas veganas
Incorpora calabacín, berenjena y pimiento rojo asados en cubos a la mezcla
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en el horno a 180°C durante 15-20 minutos o en el microondas revolviendo a mitad del tiempo.
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23 de febrero de 2026
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