Pasta gratinada con cebolla dulce y hierbas

Si es la primera vez que la haces, ojo con el tiempo de cocción de la pasta. La debes sacar 2 minutos antes de lo que indique el paquete, porque luego va al horno. Si la cueces del todo ahora, después se te pasará y quedará blanda.
El alma del plato es la cebolla caramelizada. No tengas prisa: usa fuego bajo y dale sus 20-25 minutos. El azúcar moreno y el vinagre balsámico le dan ese punto dulce y ligeramente ácido. Si la cebolla se pega, añade un chorrito de agua, no más aceite.
Para la bechamel, el truco está en el roux: cocina bien la harina con la mantequilla un par de minutos hasta que huela a galleta, así luego no sabrá a crudo. Añade la leche templada o a temperatura ambiente, poco a poco y batiendo, para que no se formen grumos. La nuez moscada es clave, pero con una pizca basta.
Al mezclar todo, hazlo en un bol grande fuera del fuego. Asegúrate de que la bechamel cubre bien toda la pasta y la cebolla está bien repartida. Si la mezcla te queda muy espesa, puedes aligerarla con un poco de la agua de cocer la pasta.
Para el gratinado, el orden importa: primero el mozzarella (que funde y da cremosidad) y luego el parmesano (que se dora y cruje). No llenes la fuente hasta arriba, deja algo de espacio para que el queso se expanda. Hornéala a 200°C hasta que esté dorada y burbujeante por los bordes.
Saca la fuente y deja reposar 5 minutos antes de servir. Así la pasta absorberá mejor los jugos y no se desmontará al cortarla. La albahaca fresca, pícala y échala en el último momento, para que no se negree.
Si te sobra, se conserva bien tapada en la nevera 2-3 días. Para recalentar, pon un trozo individual en el horno o en una sartén tapada con un poco de agua en el fondo, así no se seca. El microondas la dejará blanda.
Añadir 300g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada a la mezcla de pasta antes de hornear.
Sustituir la mantequilla por aceite de oliva, la leche por bebida vegetal sin azúcar, y los quesos por queso vegano rallado o pan rallado con especias.
Incorporar 200g de espinacas frescas lavadas y escurridas a la mezcla de pasta. Las espinacas se cocinarán con el calor del horno.
Dejar enfriar completamente, cubrir con film transparente o transferir a un recipiente hermético. Refrigerar hasta por 3 días. Recalentar en horno a 180°C durante 15-20 minutos o en microondas.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.