Un plato fresco y vibrante inspirado en la costa mediterránea

Esta pasta mediterránea es un homenaje a los sabores frescos y vibrantes de la costa. Inspirada en las recetas tradicionales de Italia y Grecia, combina la textura al dente de la pasta con la frescura de la rúcula y la intensidad de las aceitunas negras. Es un plato que evoca el sol del Mediterráneo y la sencillez de la cocina de mercado.
El sabor es un equilibrio perfecto entre lo terroso de la rúcula, lo salado de las aceitunas y el toque ácido del limón. Los piñones tostados añaden una textura crujiente y un sabor a nuez que complementa maravillosamente los demás ingredientes. El aceite de oliva virgen extra de calidad es fundamental para unir todos los sabores.
La textura es variada y muy satisfactoria: la pasta firme al dente, las hojas de rúcula ligeramente marchitas pero aún crujientes, las aceitunas jugosas y los piñones tostados que aportan ese contraste crujiente. Cada bocado es una experiencia sensorial completa.
Para la presentación, se recomienda servir en platos planos y amplios, colocando la pasta en el centro y coronando con abundante rúcula fresca y un chorrito final de aceite de oliva. Decorar con ralladura de limón y algunos piñones adicionales para dar un toque visual atractivo.
Este plato es ideal para cenas informales con amigos o comidas familiares rápidas pero deliciosas. Se prepara en menos de 30 minutos y utiliza ingredientes que suelen estar disponibles en cualquier cocina mediterránea. La versatilidad permite adaptarlo según los ingredientes de temporada.
Un consejo importante es no cocinar demasiado la rúcula, ya que pierde su frescura y color. Simplemente se mezcla con la pasta caliente para que se marchite ligeramente pero mantenga su textura y sabor característicos. El queso parmesano se debe añadir al final para que no se derrita completamente.
Añade 200g de pollo a la plancha cortado en tiras o gambas salteadas para una versión más completa
Sustituye el queso parmesano por levadura nutricional o queso vegano rallado
Incorpora calabacín en rodajas, berenjena asada o pimientos asados para más variedad
Guardar en un recipiente hermético. La rúcula perderá textura, por lo que es mejor consumir el mismo día. Calentar ligeramente en sartén o microondas antes de servir.
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