Un plato vegetariano lleno de sabores mediterráneos y texturas crujientes

Esta pasta mediterránea con setas y almendras es una celebración de los sabores del Mediterráneo, donde la frescura de los ingredientes se combina con la riqueza de las setas y el crujido de las almendras tostadas. Originaria de las regiones costeras de Italia y España, esta receta representa la esencia de la cocina mediterránea: simple, saludable y profundamente sabrosa.
El plato ofrece una sinfonía de texturas que comienza con la pasta al dente, continúa con la suavidad carnosa de las setas salteadas y culmina con el contraste crujiente de las almendras laminadas. Los tomates cherry aportan un toque dulce y ácido, mientras que el ajo y la cebolla forman la base aromática que impregna todo el plato con su perfume característico.
El aceite de oliva virgen extra, elemento fundamental de la dieta mediterránea, no solo sirve para cocinar sino que también se convierte en parte integral del sabor final. Su frutado y ligero picante se mezcla con el vino blanco reducido, creando una salsa ligera pero intensamente sabrosa que recubre perfectamente cada hebra de pasta.
Para la presentación, se recomienda servir en platos hondos o pasta bowls, espolvoreando generosamente con queso parmesano recién rallado y perejil fresco picado. Las almendras tostadas deben añadirse justo antes de servir para mantener su textura crujiente. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra y unas vueltas de pimienta negra molida completan la experiencia visual y gustativa.
Este plato es perfecto para una cena entre semana que quiere sentirse especial, o para impresionar en una cena romántica sin pasar horas en la cocina. La combinación de proteínas vegetales de las almendras y las setas lo convierten en un plato nutritivo y equilibrado, siguiendo los principios de la dieta mediterránea reconocida por sus beneficios para la salud cardiovascular.
Se puede acompañar con una ensalada verde simple o unas rebanadas de pan rústico para mojar en los jugos restantes del plato. La versatilidad de esta receta permite adaptarla según la temporada, utilizando diferentes variedades de setas disponibles en el mercado.
Añade 200g de gambas peladas al saltear las setas para una versión con marisco.
Incorpora 100ml de nata para cocinar al final de la reducción del vino para una salsa más cremosa.
Añade un puñado de espinacas baby frescas al final, removiendo hasta que se marchiten ligeramente.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar en sartén con un poco de agua o caldo para rejuvenecer la salsa.
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