Un guiso tradicional de la cocina mexicana con carne de cerdo y chiles secos

El Patachi es un guiso tradicional mexicano que tiene sus raíces en la región central del país, específicamente en los estados de Puebla y Tlaxcala. Su nombre proviene del náhuatl y hace referencia a un tipo de guiso espeso y sustancioso. Este platillo representa la fusión perfecta entre las técnicas prehispánicas de cocción lenta y los ingredientes que llegaron con la colonización española, creando un sabor único que ha perdurado por generaciones.
El sabor del Patachi es complejo y profundo, con notas ahumadas de los chiles secos que se equilibran perfectamente con la dulzura natural de la carne de cerdo. La textura es rica y espesa, gracias a la reducción prolongada del caldo y al espesamiento natural que proporcionan las tortillas molidas. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, donde se pueden distinguir las diferentes capas de sabor que se desarrollan durante las horas de cocción
La presentación tradicional del Patachi es en cazuelas de barro, que no solo mantienen la temperatura del guiso sino que también aportan un toque rústico y auténtico a la mesa. Se suele servir acompañado de arroz blanco y frijoles refritos, además de tortillas de maíz recién hechas para aprovechar hasta la última gota de la salsa. La decoración con cebolla picada, cilantro fresco y rodajas de aguacate añade frescura y color al plato.
Este guiso es ideal para reuniones familiares y celebraciones especiales, ya que su preparación requiere tiempo y dedicación que se traduce en un sabor excepcional. La carne de cerdo se deshace literalmente en la boca después de horas de cocción lenta, absorbiendo todos los sabores de los chiles y especias. El resultado es un platillo reconfortante que evoca memorias de cocinas tradicionales y sabores de la infancia.
Para lograr el auténtico sabor del Patachi, es fundamental tostar bien los chiles secos sin quemarlos, ya que esto desarrolla sus aceites esenciales y potencia su sabor. También es importante dorar la carne por todos lados antes de guisarla, creando una costra caramelizada que enriquecerá el caldo. La paciencia durante la cocción lenta es clave para que los sabores se integren completamente y la carne alcance la textura perfecta.
El Patachi no solo es un platillo delicioso, sino también una experiencia cultural que conecta con las tradiciones culinarias mexicanas más profundas. Su preparación es un ritual que invita a compartir tiempo en la cocina y a disfrutar de los aromas que llenan la casa durante su elaboración. Es un recordatorio de que la buena comida requiere tiempo, amor e ingredientes de calidad para alcanzar la excelencia.
Sustituye la carne de cerdo por falda de res cortada en cubos, aumentando el tiempo de cocción a 3 horas para que quede tierna.
Omite la carne y agrega champiñones portobello y calabacitas. Usa caldo de verduras en lugar de caldo de pollo.
Deja enfriar completamente el Patachi, luego guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego bajo revolviendo ocasionalmente.