Plátano verde frito y aplastado, crujiente por fuera y suave por dentro

Los patacones son uno de los aperitivos más emblemáticos de la gastronomía colombiana, especialmente populares en las regiones costeras del país. Se elaboran a partir de plátano verde, que se fríe dos veces: primero en rodajas para ablandarlo, luego se aplasta y se vuelve a freír para obtener esa textura crujiente característica. Esta técnica de doble fritura es la clave para conseguir el equilibrio perfecto entre el exterior dorado y crocante y el interior suave y tierno.
El sabor de los patacones es ligeramente salado con notas terrosas del plátano verde, que se realzan con la sal marina que se espolvorea al final. A diferencia del plátano maduro, el verde tiene un sabor más neutro y almidonado que absorbe perfectamente los sabores de los acompañamientos. La textura es lo que realmente define este plato: un crujido satisfactorio al primer bocado que da paso a una masa suave y cremosa en el interior.
Los patacones se sirven tradicionalmente como aperitivo o acompañamiento, y son versátiles para diferentes ocasiones. En Colombia es común encontrarlos en puestos callejeros, restaurantes familiares y celebraciones. Su presentación típica es en forma de discos dorados apilados, acompañados de salsas como hogao (sofrito colombiano), guacamole o ají picante. También pueden servirse individualmente con una pizca de sal y unas gotas de limón.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental elegir plátanos verdes firmes y sin manchas. El primer fritado debe ser a temperatura media para cocinar el interior sin dorar demasiado el exterior. El aplastado debe hacerse con cuidado para que el patacón no se rompa, usando un plato o un aplastador especial. El segundo fritado requiere aceite bien caliente para lograr ese dorado perfecto y crujiente.
Los patacones son más que un simple aperitivo; representan la riqueza de la cocina colombiana y su capacidad para transformar ingredientes humildes en delicias culinarias. Su preparación es un ritual que conecta con tradiciones ancestrales y que ha sido transmitido de generación en generación. Cada región de Colombia tiene su propia variante y forma de acompañarlos, pero el amor por este plato es universal en todo el país.
Para una presentación elegante, puedes servir los patacones en una tabla de madera con diferentes salsas en pequeños cuencos. Alternativamente, para un estilo más tradicional, sírvelos directamente del sartén en un plato hondo con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Decorar con cilantro fresco picado o rodajas de limón añade un toque de color y frescura que realza la experiencia gastronómica.
Después de la primera fritura, haz un corte en el centro de cada rodaja y rellena con queso, carne mechada o guacamole antes de aplastar y freír por segunda vez.
Acompaña los patacones con hogao tradicional colombiano (sofrito de tomate, cebolla, ajo y comino).
Para una opción más saludable, hornea los patacones a 200°C por 20 minutos después de aplastarlos, rociados con un poco de aceite.
Guarda los patacones en un recipiente hermético separados por capas con papel absorbente. Para recalentar, colócalos en el horno a 180°C por 5-7 minutos o en airfryer por 3-4 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.