Sopa tradicional de maíz blanco con carne de cerdo

La Patasca Peruana es una sopa tradicional andina que se remonta a la época precolombina, cuando las comunidades indígenas preparaban este nutritivo caldo con maíz blanco y carne de animales de la región. Su nombre proviene del quechua 'pataska', que significa maíz blanco desgranado, y representa una de las preparaciones más emblemáticas de la sierra peruana, especialmente en regiones como Junín, Huancavelica y Ayacucho.
Esta sopa se caracteriza por su textura espesa y reconfortante, donde los granos de maíz blanco se cocinan hasta alcanzar una consistencia tierna pero firme, liberando su almidón natural que espesa el caldo. El sabor es profundamente sabroso, con notas terrosas del maíz combinadas con la riqueza de la carne de cerdo y el toque aromático de las hierbas andinas como el huacatay y la hierbabuena.
La preparación tradicional requiere paciencia, ya que el maíz blanco necesita un remojo prolongado y una cocción lenta para lograr la textura perfecta. Cada ingrediente se incorpora en su momento justo: primero el maíz, luego las carnes, y finalmente las verduras y hierbas, creando capas de sabor que se integran armoniosamente. El resultado es un caldo sustancioso que reconforta el cuerpo y el espíritu.
En cuanto a presentación, la Patasca se sirve bien caliente en cuencos profundos, con los granos de maíz visibles y trozos generosos de carne. Se acostumbra acompañar con rodajas de ají limo fresco para quienes deseen un toque picante, y con papas sancochadas o yuca al lado. La sopa debe tener un color dorado pálido del caldo, contrastando con el blanco del maíz y el color de las carnes.
Esta sopa es especialmente valorada durante los meses fríos de invierno en la sierra, pero también se disfruta en celebraciones familiares y festividades locales. Su carácter nutritivo la convierte en un plato ideal para recuperar energías después de jornadas de trabajo en el campo o actividades físicas intensas.
Para una experiencia auténtica, se recomienda utilizar maíz blanco de grano grande, preferiblemente de la variedad 'cuzqueño' o 'choclo', y carnes con hueso para extraer todo el sabor durante la cocción lenta. La paciencia en la cocción es clave: cuanto más tiempo se cocine a fuego bajo, más sabroso y nutritivo será el resultado final
Sustituir la carne de cerdo por carne de cordero para una versión más tradicional de la sierra central.
Eliminar las carnes y agregar más verduras como choclo, habas y zapallo, usando caldo de verduras como base.
Usar maíz blanco enlatado o congelado para reducir el tiempo de cocción a aproximadamente 45 minutos.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio antes de servir, agregando un poco de agua si es necesario.