Una guarnición clásica y aromática perfecta para acompañar carnes y pescados

La patata asada con eneldo es una guarnición tradicional que combina la textura cremosa del interior de la patata con una corteza dorada y crujiente, realzada por el aroma fresco y ligeramente anisado del eneldo. Esta preparación tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde las patatas se han cultivado durante siglos y se han convertido en un acompañamiento esencial para todo tipo de platos principales.
El secreto de esta receta reside en la técnica de asado lento, que permite que las patatas se cocinen uniformemente mientras desarrollan una textura exterior perfectamente dorada. El eneldo, una hierba aromática que se utiliza tanto en fresco como en seco, aporta un toque distintivo que complementa maravillosamente el sabor terroso de las patatas sin dominarlo.
Al servir, las patatas presentan un aspecto dorado y apetitoso, con las hojas de eneldo adheridas a la superficie crujiente. La textura interior es suave y mantecosa, mientras que la corteza ofrece un contraste satisfactorio al morder. Este plato es especialmente versátil y se adapta a diferentes estilos de cocina.
Para la presentación, se recomienda servir las patatas calientes directamente del horno, espolvoreadas con un poco más de eneldo fresco picado justo antes de servir. Se pueden acomodar en una fuente amplia o directamente en platos individuales, acompañadas de ramitas de eneldo fresco para decorar. El aroma que desprende al salir del horno es irresistible.
Esta guarnición es perfecta para equilibrar platos principales más intensos, ya que su sabor sutil pero definido no compite con los protagonistas del menú. Además, su preparación relativamente sencilla la convierte en una opción ideal para cenas familiares y ocasiones especiales por igual.
Un consejo importante es utilizar patatas de buena calidad, preferiblemente variedades adecuadas para asar como la Kennebec o la Monalisa, que mantienen bien su estructura durante la cocción y desarrollan esa textura interior cremosa tan característica.
Combina el eneldo con otras hierbas frescas como romero, tomillo y orégano para un perfil aromático más complejo
Sustituye el aceite de oliva por aceite de coco derretido para un sabor ligeramente tropical que combina bien con el eneldo
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalas en el horno a 180°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.