Una guarnición clásica y versátil con un toque mediterráneo

Las patatas al vapor con alioli son una guarnición tradicional de la cocina española que combina la suavidad de las patatas cocidas al vapor con la cremosidad y el sabor intenso del alioli casero. Esta preparación tiene sus raíces en la región mediterránea, donde el ajo y el aceite de oliva son ingredientes fundamentales de la dieta diaria. La técnica de cocción al vapor permite conservar todos los nutrientes y el sabor natural de las patatas, resultando en una textura firme pero tierna que se deshace suavemente en la boca.
El alioli, por su parte, es una salsa emulsionada que se prepara tradicionalmente majando ajo con sal en un mortero y añadiendo aceite de oliva poco a poco hasta obtener una crema espesa y aromática. En algunas versiones modernas se incluye huevo para facilitar la emulsión, pero la receta original valenciana solo lleva ajo, aceite y sal. El contraste entre la neutralidad de las patatas y la potencia del alioli crea una armonía de sabores que complementa perfectamente carnes, pescados y otros platos principales.
La presentación de este plato es sencilla pero elegante. Se suelen servir las patatas enteras o cortadas por la mitad, dispuestas en un plato o fuente, con el alioli en un cuenco aparte para que cada comensal pueda tomar la cantidad deseada. También se puede presentar el alioli decorativamente sobre las patatas, espolvoreado con perejil fresco picado para añadir color y frescura. Para una presentación más moderna, se pueden hacer pequeñas torres de patatas alternadas con puntos de alioli.
Esta guarnición es perfecta para cualquier época del año, aunque resulta especialmente refrescante en verano cuando se sirve a temperatura ambiente o ligeramente fría. Las patatas al vapor con alioli son una opción saludable, ya que la cocción al vapor no requiere grasas adicionales y el aceite de oliva del alioli aporta grasas saludables. Es importante elegir patatas de buena calidad, preferiblemente de variedades que mantengan bien su forma durante la cocción.
Para conseguir el mejor resultado, es fundamental no sobrecocer las patatas, ya que podrían deshacerse y perder su textura característica. El punto perfecto se alcanza cuando un tenedor puede atravesarlas fácilmente pero aún ofrecen cierta resistencia. Respecto al alioli, la paciencia es clave: el aceite debe añadirse muy lentamente al principio para que la emulsión se forme correctamente, y luego se puede incorporar más rápidamente una vez que la salsa haya espesado.
Esta guarnición versátil acompaña maravillosamente platos de pescado a la plancha, carnes asadas, parrilladas de verduras e incluso puede servirse como tapa o aperitivo. Su preparación sencilla y su sabor inconfundible la convierten en un clásico de la cocina española que nunca pasa de moda y que siempre agrada a todos los paladares, desde los más tradicionales hasta los más exigentes.
Preparar el alioli tradicional valenciano majando solo ajo con sal y añadiendo aceite de oliva poco a poco hasta emulsionar, sin usar huevo.
Dejar la piel de las patatas para obtener más fibra y nutrientes, lavándolas muy bien antes de cocinar.
Añadir perejil, cilantro o eneldo fresco picado al alioli para darle un toque herbal fresco.
Guardar las patatas y el alioli por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. El alioli casero con huevo debe consumirse en 2 días. Las patatas cocidas duran hasta 3 días.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.