Patatas doradas y cremosas con pesto casero, listas en 4 pasos

El truco que más ayuda en esta receta es cortar los gajos de patata del mismo tamaño. Si unos son más grandes que otros, se cocinarán de forma desigual: los pequeños se quemarán mientras los grandes quedarán crudos por dentro. Usa una variedad buena para asar, como monalisa o kennebec, que aguantan bien la doble cocción sin deshacerse.
Cuando las aliñes, asegúrate de que el aceite, la sal y el romero cubran todas las patatas por igual. Esto es clave para que se doren uniformemente. Luego, en la bandeja, es fundamental distribuirlas en una sola capa y sin amontonar. Si se tocan, se cocinarán al vapor en lugar de asarse, y no conseguirás ese exterior crujiente que buscamos. Dale la vuelta a los gajos pasados unos 20-25 minutos, cuando ya estén dorados por un lado.
Para el pesto, el detalle que marca la diferencia es secar muy bien las hojas de albahaca fresca después de lavarlas. Si queda agua, el pesto se puede cortar o quedar aguado. Tritura primero la albahaca con los piñones, el ajo y el parmesano hasta que quede una pasta. Solo entonces, con la máquina en marcha, añade el aceite de oliva en un hilo fino para que se emulsione y quede cremoso. Pruébalo y rectifica de sal.
Saca las patatas del horno y déjalas reposar 5 minutos antes de mezclarlas con el pesto. Si las unes en caliente, el pesto puede 'cocerse' ligeramente con el calor residual y perder frescura. Mézclalas con suavidad para que se impregnen bien pero sin romper los gajos. Si no vas a servirlas al momento, puedes preparar por separado y combinar justo antes de comer. El pesto casero aguanta bien un par de días en la nevera, cubierto con un poco de aceite por encima.
Añade 4 tomates secos hidratados al pesto para darle un sabor más intenso y un toque ligeramente ácido.
Espolvorea las patatas con queso mozzarella rallado 5 minutos antes de terminar la cocción para que se derrita.
Sustituye el queso parmesano por levadura nutricional y usa piñones o nueces como base del pesto.
Guarda las patatas y el pesto por separado en recipientes herméticos. Las patatas se pueden recalentar en el horno a 180°C durante 10-15 minutos. El pesto conserva mejor su sabor y color si se cubre con una capa de aceite de oliva.
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23 de febrero de 2026
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