Un clásico español de guarnición perfecta para cualquier ocasión

Las patatas asadas con tomillo son una guarnición clásica de la cocina española que destaca por su simplicidad y sabor. Este plato tiene sus raíces en las tradiciones campesinas, donde las patatas se cocinaban en hornos de leña con hierbas aromáticas del campo. La combinación del tomillo con el aceite de oliva y el ajo crea un aroma irresistible que impregna toda la cocina durante su preparación.
El sabor de estas patatas es profundamente terroso y aromático, con notas herbáceas del tomillo que se complementan perfectamente con la dulzura natural de la patata asada. La textura exterior es crujiente y dorada, mientras que el interior queda tierno y cremoso, creando un contraste delicioso que las hace irresistibles.
La presentación ideal es en una fuente de barro o cerámica, que mantiene el calor y realza el aspecto rústico del plato. Se pueden servir directamente en la fuente de horno o transferir a un plato de servir, espolvoreando un poco más de tomillo fresco por encima para dar un toque de color y aroma adicional.
Para obtener el mejor resultado, es fundamental cortar las patatas en trozos uniformes y dejarlas secar bien antes de mezclarlas con el aceite. Esto garantiza que se doren de manera pareja y queden crujientes por fuera. El tiempo de cocción puede variar ligeramente dependiendo del tipo de patata, por lo que es recomendable pincharlas con un tenedor para comprobar su punto.
Esta guarnición versátil acompaña perfectamente carnes asadas, pescados al horno o incluso puede servirse como plato principal vegetariano con una ensalada fresca. Su preparación es tan sencilla que incluso los cocineros principiantes pueden obtener resultados profesionales, lo que la convierte en una receta imprescindible en cualquier repertorio culinario.
El aroma que desprende el tomillo al calentarse en el horno es uno de los grandes placeres de esta preparación, transportándonos directamente a los campos mediterráneos donde esta hierba aromática crece de forma silvestre. Cada bocado es un homenaje a la cocina tradicional española en su forma más pura y auténtica.
Lava bien las patatas y córtalas con piel para obtener más fibra y un sabor más intenso.
Añade una pizca de pimentón picante o guindilla en polvo a la mezcla de aceite.
Incorpora ralladura de limón y un chorrito de zumo de limón antes de hornear para un toque fresco.
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, usa el horno a 180°C durante 10-15 minutos o en sartén con un poco de aceite.
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