Una guarnición cremosa y aromática con el toque ahumado de la barbacoa

Estas patatas con salsa barbacoa y cilantro cocinadas en slow cooker son la guarnición perfecta para cualquier ocasión. La cocción lenta permite que las patatas absorban todos los sabores de la salsa barbacoa, resultando en una textura tierna y cremosa que se deshace en la boca.
El cilantro fresco añade un toque herbáceo y refrescante que contrasta maravillosamente con la riqueza ahumada de la salsa barbacoa. Esta combinación de sabores crea un equilibrio perfecto entre lo terroso de las patatas, lo dulce y ahumado de la salsa, y la frescura del cilantro.
Originaria de la tradición culinaria americana de barbacoa, esta receta adapta técnicas modernas de cocción lenta para lograr resultados excepcionales con mínimo esfuerzo. La slow cooker garantiza una cocción uniforme y evita que las patatas se deshagan completamente, manteniendo su estructura mientras se impregnan de sabor.
Para presentar este plato, sirve las patatas en un bol amplio o directamente en la mesa, espolvoreando generosamente con cilantro fresco picado justo antes de servir. La salsa debe tener una consistencia espesa que cubra perfectamente cada trozo de patata.
Esta guarnición es versátil y puede acompañar desde carnes a la parrilla hasta platos vegetarianos. La cocción lenta también permite prepararla con antelación, ideal para cenas familiares o reuniones donde el tiempo es limitado.
El aroma que desprende durante la cocción es simplemente irresistible, anticipando el festín que espera. Cada bocado ofrece una experiencia de sabores complejos que se desarrollan lentamente, desde el primer contacto con la salsa hasta el final fresco del cilantro.
Añade 1-2 cucharaditas de salsa picante o chiles secos triturados a la mezcla de salsa para un toque picante.
Espolvorea queso cheddar rallado sobre las patatas calientes justo antes de servir para que se derrita ligeramente.
Añade 200g de garbanzos cocidos y 1 pimiento rojo en cubos para convertirla en un plato principal vegetariano.
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta en el microondas o en una sartén a fuego medio, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario para rehidratar.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.