Patatas horneadas en abanico con mantequilla y hierbas aromáticas

Las Patatas Hasselback son una deliciosa guarnición de origen sueco que lleva el nombre del restaurante Hasselbacken en Estocolmo, donde fueron creadas en la década de 1950. Esta técnica de corte especial transforma simples patatas en una obra culinaria que combina texturas contrastantes: exterior crujiente y dorado con un interior tierno y cremoso. El secreto está en realizar cortes finos y uniformes sin llegar a separar completamente las rodillas, creando ese característico efecto de abanico que permite que los sabores penetren en cada capa.
El proceso de preparación requiere cierta paciencia y habilidad con el cuchillo, pero los resultados valen cada minuto invertido. Al hornearse, las patatas se abren como flores, permitiendo que la mantequilla aromatizada con ajo y romero se infiltre entre cada corte. Esto crea capas alternadas de textura crujiente y suave que se derriten en la boca con cada bocado.
El sabor es una combinación perfecta entre la dulzura natural de la patata, la riqueza de la mantequilla dorada y el aroma herbal del romero y tomillo. El ajo añade un toque picante que complementa sin dominar, mientras que la sal marina realza todos los sabores. Al final del horneado, las puntas de las rodajas se caramelizan ligeramente, añadiendo notas tostadas que contrastan con la suavidad interior.
Para presentación, sirve las patatas en una fuente amplia donde puedan lucir su forma de abanico. Rocía con el jugo de cocción restante y decora con ramitas frescas de romero y tomillo. El contraste visual entre el dorado intenso de las puntas y el color crema del interior es espectacular. Puedes espolvorear un poco de perejil picado fresco justo antes de servir para añadir color y frescura.
Esta guarnición es versátil y acompaña perfectamente carnes asadas como pollo, cerdo o cordero, así como pescados a la parrilla. También funciona maravillosamente como plato principal vegetariano si se aumenta la porción. La técnica hasselback puede aplicarse a otros vegetales como boniatos o calabazas, abriendo un mundo de posibilidades culinarias.
Consejo importante: colocar una cuchara de madera a cada lado de la patata durante el corte ayuda a evitar cortar completamente hasta el fondo, asegurando que las rodillas permanezcan unidas en la base. También es crucial usar patatas de tamaño similar para una cocción uniforme y un acabado visualmente atractivo.
Espolvorea queso rallado (parmesano o cheddar) entre los cortas durante los últimos 10 minutos de horneado
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o chili en polvo a la mezcla de mantequilla
Sustituye las patatas por boniatos para una versión más dulce y nutritiva
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en refrigerador. Para recalentar, colócalas en horno precalentado a 180°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura crujiente.
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