Un entrante cremoso y aromático con el toque ahumado del calabacín asado

Este paté de calabacín asado con romero es una deliciosa reinterpretación de los clásicos patés vegetales de la cocina mediterránea. La técnica de asar el calabacín antes de procesarlo aporta un sabor ahumado y dulce que se combina perfectamente con la frescura del romero y la acidez del limón. Originario de las regiones donde el calabacín es un ingrediente estival abundante, este paté representa una forma creativa de aprovechar esta verdura versátil.
La textura del paté es suave y cremosa, con una consistencia similar a un hummus pero más ligera. El proceso de asado concentra los azúcares naturales del calabacín, creando un sabor profundo y complejo que contrasta maravillosamente con el aroma herbal del romero. El queso crema añade cuerpo y untuosidad, mientras que el ajo aporta un toque picante que equilibra la dulzura del vegetal.
Para la presentación, se recomienda servir el paté en un cuenco de cerámica o cristal, decorado con unas hojas de romero fresco, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas virutas de limón. La combinación de colores verdes y amarillos crea un aspecto fresco y apetitoso. Se puede acompañar con tostadas de pan crujiente, crackers integrales o crudités de verduras como zanahorias, pepino y apio.
Este paté es ideal para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican después de unas horas en refrigeración. La Thermomix garantiza una textura perfectamente homogénea sin grumos, haciendo que la preparación sea rápida y sin esfuerzo. Es una excelente opción para quienes buscan alternativas vegetales a los patés tradicionales, manteniendo todo el sabor y la elegancia de un entrante sofisticado.
Añade 1 chile fresco o 1/2 cucharadita de chile en polvo al procesar para un toque picante.
Incorpora 50g de nueces tostadas durante el procesado para añadir textura crujiente y sabor a nuez.
Mezcla romero con albahaca fresca o perejil para un perfil de hierbas más complejo.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir dentro de los 4 días. No se recomienda congelar ya que puede alterar la textura cremosa.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.