Piel crujiente y carne jugosa, paso a paso

Si es la primera vez que la haces, ojo con el secado del pato. Es el paso más importante para conseguir esa piel crujiente. Después de lavarlo y secarlo bien con papel, pincha la piel con un tenedor, pero solo la piel, sin llegar a la carne. Esto ayuda a que la grasa se derrita mejor. Luego, unta bien la mezcla de glaseado (miel, soja, vinagre, jengibre, ajo y cinco especias) por todas partes y déjalo secar en la nevera, sin tapar, durante 2 horas. No lo saltes: es lo que marca la diferencia.
El horneado es por ciclos. Empieza a 180°C y cada 30 minutos, saca el pato para pincelarlo de nuevo con el glaseado. Así se forman las capas que dan el color y el brillo. La cocción total ronda las 2 horas. Para saber si está, la piel debe estar dorada y crujiente, y un termómetro en la parte más gruesa debe marcar 75°C. Luego, deja reposar 15 minutos antes de cortar; la carne quedará mucho más jugosa.
Para la salsa hoisin, mezcla todos los ingredientes en una sartén. Cuando añadas la maicena disuelta en agua, remueve sin parar unos minutos hasta que espese ligeramente. Si te queda muy espesa, añade un chorrito más de agua. Los encurtidos son sencillos: corta el pepino, rábano y zanahoria en tiras finas y cubre con el líquido de vinagre, agua, azúcar y sal caliente. En la nevera, en una hora estarán listos, pero cuanto más tiempo, más sabor.
Al servir, corta primero la piel crujiente en trozos y luego la carne. Si no encuentras panecillos al vapor, unas tortitas finas o incluso lechuga iceberg para envolver funcionan muy bien. La cebolleta fresca en tiras finas es el toque fresco perfecto. Que cada uno monte su bocado: un trozo de carne, un poco de esa piel crujiente, encurtido, cebolleta y un toque de salsa.
En lugar de panecillos al vapor, usa crepes chinas finas (mu shu pancakes). Caliéntalas ligeramente al vapor antes de servir.
Añade 1-2 cucharaditas de pasta de chile doubanjiang a la salsa hoisin para un toque picante y umami.
Sustituye el rábano blanco por daikon (rábano japonés) cortado en tiras finas para una versión más tradicional.
Guarda el pato, salsa y encurtidos por separado en recipientes herméticos. El pato se puede recalentar en el horno a 160°C durante 10-15 minutos para recuperar la textura de la piel.
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23 de febrero de 2026
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