Un clásico brasileño de pollo con salsa de crema y queso

El Pé-de-moça es un plato tradicional brasileño que combina tiernos trozos de pollo con una rica salsa cremosa de leche condensada, queso y especias. Su nombre, que significa literalmente "pie de chica", tiene un origen curioso que se remonta a las cocinas familiares del noreste de Brasil, donde se preparaba para ocasiones especiales y reuniones familiares.
La textura de este plato es suave y cremosa, con el pollo perfectamente cocido que se deshace en la boca. La salsa tiene un equilibrio perfecto entre lo dulce de la leche condensada y lo salado del queso, creando un perfil de sabor único que cautiva desde el primer bocado. Las especias como el comino y la pimienta añaden un toque cálido y aromático.
Para la presentación, se recomienda servir el Pé-de-moça en un plato hondo o fuente, decorado con perejil fresco picado y rodajas de tomate alrededor. El contraste de colores entre la salsa cremosa blanca, el verde del perejil y el rojo del tomate hace que el plato sea visualmente atractivo. Se puede acompañar con arroz blanco esponjoso y patatas fritas crujientes.
Este plato es ideal para compartir en familia o con amigos, ya que su preparación es sencilla pero el resultado es espectacular. La combinación de ingredientes crea una experiencia gastronómica reconfortante que evoca la calidez de la cocina brasileña tradicional. Es perfecto para días fríos o cuando se busca un plato que alimente el cuerpo y el alma.
Un consejo importante es cocinar el pollo a fuego lento para que absorba todos los sabores de la salsa. La leche condensada debe añadirse al final para evitar que se corte y mantenga su textura cremosa. También se puede ajustar la cantidad de queso según el gusto personal, aunque el queso parmesano rallado añade un toque especial de sabor.
El Pé-de-moça no solo es delicioso sino también versátil. Se puede preparar con anticipación y recalentar, ya que los sabores se intensifican con el tiempo. Es un plato que mejora al día siguiente, por lo que es excelente para preparar en grandes cantidades y disfrutar durante varios días.
Añadir 200 g de champiñones laminados al sofrito de cebolla y ajo para una versión más terrosa y con textura adicional.
Después de preparar la salsa, transferir todo a una fuente para horno, cubrir con más queso parmesano y gratinar durante 10 minutos a 200°C.
Sustituir el pollo por cubos de tofu firme o seitán, siguiendo el mismo proceso de cocción.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Calentar a fuego lento en una sartén, añadiendo un poco de leche si la salsa se ha espesado demasiado.
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