Dulce tradicional brasileño de maní y azúcar moreno

El pé-de-moleque es un dulce tradicional brasileño que se remonta a la época colonial. Su nombre, que significa literalmente 'pie de niño', tiene varias teorías sobre su origen, siendo la más popular que los niños solían pisotear la mezcla de maní y azúcar para compactarla. Este postre es especialmente popular durante las festividades de junio en Brasil, conocidas como 'festas juninas', donde se celebra la cosecha del maní.
La textura del pé-de-moleque es única: crujiente por fuera pero con un interior ligeramente blando y pegajoso. El sabor combina la dulzura intensa del azúcar moreno con el toque salado y terroso del maní tostado, creando un equilibrio perfecto entre dulce y salado. La melaza del azúcar moreno aporta notas de caramelo que complementan perfectamente la nuez del maní.
Para preparar un pé-de-moleque perfecto, es crucial controlar la temperatura del azúcar. El punto exacto es cuando la mezcla alcanza el estado de bola dura, que permite que el dulce se solidifique correctamente sin quemarse. La calidad del maní también es fundamental: debe estar fresco y bien tostado para liberar todos sus aceites naturales y aromas.
En cuanto a la presentación, tradicionalmente se sirve en porciones cuadradas o rectangulares, a menudo envueltas en papel de cera. Para una presentación más elegante, se puede servir en pequeños cuadrados decorados con trozos de maní entero en la superficie. También es común verlo presentado en bandejas durante las festividades, acompañado de otros dulces típicos brasileños como paçoca y cocada.
Este dulce no solo es delicioso sino que también tiene un importante valor cultural en Brasil. Representa la fusión de influencias indígenas, africanas y portuguesas que caracterizan la gastronomía brasileña. Cada región del país tiene su propia variación, ajustando las proporciones de ingredientes según las preferencias locales.
Para quienes prueben el pé-de-moleque por primera vez, la experiencia es inolvidable: el crujido inicial da paso a una textura masticable que libera gradualmente los sabores del maní y el caramelo. Es un postre que evoca nostalgia y celebra la rica tradición dulcera de Brasil.
Añade 100g de chocolate negro picado al caramelo junto con la mantequilla para una versión con chocolate.
Sustituye 100g de maní por coco rallado tostado para un sabor tropical.
Añade una pizca de canela y otra de pimienta de cayena al caramelo para un contraste picante-dulce.
Almacenar en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol. No refrigerar para mantener la textura crujiente.
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