Un plato ligero y aromático que captura la esencia del Mediterráneo

El pez espada es uno de los pescados más apreciados en la cocina mediterránea, conocido por su carne firme y sabor delicado que recuerda al atún. Esta receta combina la tradición pesquera del Mediterráneo con influencias de la cocina norteafricana a través del couscous, creando un plato que celebra la fusión de culturas alrededor del mar. La preparación respeta la esencia del producto principal, realzando sus cualidades naturales con hierbas aromáticas y aceite de oliva virgen extra.
El sabor de este plato es una sinfonía de matices: la suavidad del pez espada se complementa con la acidez del limón y el tomate, mientras que las aceitunas aportan su característico punto salado. El couscous, esponjoso y ligero, absorbe todos los jugos de la salsa creando una base perfecta. La combinación de albahaca, perejil y orégano fresco aporta notas herbáceas que recuerdan a los campos mediterráneos bañados por el sol.
La textura es otro de los puntos fuertes de este plato. El pez espada a la plancha desarrolla una costra dorada y crujiente por fuera mientras mantiene su jugosidad interior. El couscous debe quedar suelto y esponjoso, con cada grano separado, contrastando con la firmeza del pescado. Los tomates cherry aportan un estallido de frescura y los piñones tostados añaden un crujido satisfactorio.
Para la presentación, se recomienda servir el couscous formando una cama en el centro del plato, colocando encima las filetes de pez espada. La salsa mediterránea se distribuye generosamente alrededor, decorando con hojas de albahaca fresca y unas rodajas de limón. Los colores vivos del tomate, el verde de las hierbas y el dorado del pescado crean una composición visualmente atractiva que anticipa la experiencia gastronómica.
Este plato es ideal para cenas especiales o comidas veraniegas, cuando se busca algo ligero pero sustancioso. Se puede acompañar con una ensalada verde simple o unas verduras a la parrilla. La clave del éxito está en la calidad del pescado y en no sobrecocinar el pez espada, que debe quedar jugoso en su interior.
Finalmente, el almacenamiento es sencillo: los restos se conservan en refrigeración hasta 2 días, aunque el couscous puede perder textura. Se recomienda consumir fresco para disfrutar plenamente de todas las texturas y aromas que definen este plato mediterráneo.
Sustituir el couscous por quinoa cocida para una opción sin gluten y con más proteínas
Añadir berenjenas y calabacín asados a la salsa mediterránea para más vegetales
Guardar el pescado y el couscous por separado en recipientes herméticos. Calentar el pescado suavemente para no secarlo.
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