Un clásico peruano con un toque picante y cremoso

El Picante de Mariscos es un plato emblemático de la costa peruana que combina la frescura del mar con la intensidad de los ajíes autóctonos. Esta preparación tiene sus raíces en la fusión de tradiciones culinarias precolombinas con influencias españolas, donde los mariscos se cocinan en una salsa cremosa y ligeramente picante que realza su sabor natural sin enmascararlo.
La textura de este plato es una deliciosa combinación: los mariscos tiernos y jugosos se integran perfectamente con una salsa espesa y aterciopelada que recubre cada bocado. El sabor es complejo y equilibrado, con notas marinas que se complementan con el picor suave del ají amarillo, la cremosidad de la leche evaporada y el toque aromático del ajo y la cebolla.
Para la presentación tradicional, se sirve en un plato hondo acompañado de arroz blanco graneado, que absorbe la deliciosa salsa. Se puede decorar con perejil picado y rodajas de huevo duro para añadir color y contraste. En algunas versiones más elaboradas, se añaden papas amarillas cocidas alrededor del plato.
El secreto de un buen Picante de Mariscos está en la calidad de los ingredientes: los mariscos deben estar frescos y cocinarse justo en el punto para mantener su textura. La salsa debe reducirse lentamente para que espese naturalmente sin necesidad de harinas o espesantes artificiales.
Este plato es perfecto para ocasiones especiales pero también se disfruta en comidas familiares. Su versatilidad permite ajustar el nivel de picante según el gusto personal, aunque tradicionalmente mantiene un equilibrio donde el picor realza pero no domina los sabores del mar.
Para una experiencia completa, se recomienda servir inmediatamente después de prepararlo, cuando los mariscos están en su punto perfecto y la salsa mantiene su temperatura ideal. El contraste entre el arroz caliente y el picante cremoso crea una experiencia culinaria memorable.
Sustituye la leche evaporada por leche de coco para una versión más tropical y cremosa.
Usa leche desnatada en lugar de leche evaporada y reduce la cantidad de aceite a la mitad.
Añade papas amarillas cocidas y cortadas en cubos durante los últimos 10 minutos de cocción.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego bajo revolviendo ocasionalmente. No congelar ya que los mariscos pueden quedar gomosos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.