Empanadillas polacas rellenas de patata y queso fresco

Los pierogi ruskie son un plato tradicional de la cocina polaca que ha conquistado paladares en toda Europa del Este. Estas empanadillas de masa fina y suave se rellenan con una mezcla cremosa de patata y queso fresco, creando un contraste de texturas que resulta irresistible. Su nombre 'ruskie' (ruso) hace referencia a la región histórica de Rutenia, donde se originó esta variante, aunque hoy en día son considerados un símbolo de la gastronomía polaca.
La masa de los pierogi debe ser elástica y fina, pero lo suficientemente resistente para contener el relleno sin romperse durante la cocción. Se elabora con harina, huevo y agua tibia, amasándose hasta obtener una textura suave y homogénea. El secreto está en dejar reposar la masa al menos 30 minutos para que el gluten se relaje y sea más fácil de estirar.
El relleno tradicional combina patata cocida y triturada con queso fresco tipo twaróg o quark, cebolla salteada en mantequilla y un toque de pimienta negra. La mezcla debe quedar cremosa pero no demasiado húmeda, para que los pierogi mantengan su forma durante la cocción. La cebolla caramelizada aporta un dulzor que equilibra perfectamente con la acidez del queso fresco.
Para la cocción, los pierogi se hierven en agua con sal hasta que flotan en la superficie, indicando que están listos. Tradicionalmente se sirven bañados en mantequilla derretida con cebolla frita crujiente, aunque también pueden acompañarse con crema agria (śmietana) y hierbas frescas como el eneldo o el perejil. La presentación clásica consiste en disponerlos en un plato llano, rociados generosamente con la mantequilla de cebolla y decorados con las hierbas picadas.
Este plato es ideal para compartir en familia, ya que su preparación suele ser una actividad grupal donde cada persona ayuda a rellenar y cerrar las empanadillas. Los pierogi ruskie pueden servirse como plato principal acompañados de ensalada fresca, o como guarnición sustanciosa. Su versatilidad los convierte en una opción perfecta para cualquier ocasión, desde cenas informales hasta celebraciones especiales.
Para un toque final, se pueden dorar ligeramente los pierogi hervidos en una sartén con mantequilla, obteniendo una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Esta variante, conocida como 'pierogi smażone', añade otra dimensión de sabor y textura que complementa perfectamente la cremosidad del relleno. Sea cual sea la forma de prepararlos, los pierogi ruskie siempre ofrecen una experiencia culinaria reconfortante y deliciosa.
Sustituye el relleno por una mezcla de carne picada de cerdo y ternera salteada con cebolla y especias.
Rellena con frutas como arándanos, cerezas o ciruelas, y sirve espolvoreados con azúcar glas y crema agria.
Usa margarina vegetal en lugar de mantequilla y sustituye el queso fresco por tofu desmenuzado y condimentado.
Guarda los pierogi cocidos en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, cocínalos al vapor o saltéalos ligeramente en una sartén con mantequilla.
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