Entrante ahumado con toque mediterráneo

Los pimientos asados a la barbacoa son un clásico de la cocina mediterránea que gana todo su esplendor cuando se preparan al aire libre. Este método de cocción aporta un sabor ahumado único que realza la dulzura natural de los pimientos, creando un contraste perfecto entre la carne tierna del interior y la piel ligeramente carbonizada. La técnica tradicional de asar directamente sobre las brasas permite que los pimientos se cocinen en su propio jugo, concentrando todos sus sabores y aromas.
Originarios de la región mediterránea, estos pimientos han sido durante siglos un alimento básico en las cocinas de España, Italia y Grecia. La versión a la barbacoa añade ese toque primitivo y rústico que evoca reuniones familiares y celebraciones al aire libre. Cada bocado transporta a esos momentos de compartir alrededor del fuego, donde la comida sencilla se convierte en un festín memorable.
La textura de los pimientos asados es verdaderamente especial: por fuera presentan una piel ligeramente crujiente y ahumada, mientras que por dentro son increíblemente tiernos y jugosos. El calor de la barbacoa carameliza los azúcares naturales del pimiento, creando una dulzura compleja que se equilibra perfectamente con el toque ahumado del carbón o la leña.
Para la presentación, se recomienda servir los pimientos enteros o cortados en tiras, rociados con un buen aceite de oliva virgen extra y espolvoreados con sal marina gruesa. Se pueden acompañar con unas anchoas o alcaparras para quienes deseen un contraste salado, aunque en su versión vegana son perfectos tal cual. La presentación en una fuente de madera o cerámica rústica realza su carácter campestre.
Este plato es especialmente versátil y se adapta a diferentes tipos de pimientos. Los pimientos del piquillo ofrecen un sabor más dulce y suave, mientras que los pimientos morrones rojos y amarillos aportan colores vibrantes y sabores ligeramente diferentes. La elección del tipo de pimiento puede transformar completamente el carácter del plato.
Un consejo importante es dejar reposar los pimientos asados unos minutos antes de servirlos, cubiertos con un paño de cocina. Este paso permite que los jugos se redistribuyan y la piel se desprenda más fácilmente. Además, el calor residual termina de cocinar los pimientos de manera uniforme, asegurando una textura perfecta en cada bocado.
Añade 4 filetes de anchoa en aceite picados y 1 cucharada de alcaparras escurridas al aliño para un toque salado y umami.
Después de pelar, rellena los pimientos con una mezcla de queso de cabra, nueces picadas y hierbas frescas, y gratina en el horno 5 minutos.
Tritura los pimientos asados con un poco de caldo vegetal y nata para cocinar hasta obtener una crema suave. Perfecta como salsa para pasta o para untar.
Guarda los pimientos asados en un recipiente hermético en el refrigerador. Se conservan mejor sin el aliño, añadiéndolo justo antes de servir. Para recalentar, calienta suavemente en una sartén a fuego bajo.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.